9 de Junio de 2026  
Acerca de | Mapa del Sitio | Recomiéndenos | Pagina de inicio | Novedades |
2284 webs  
   

Noticias y Titulares de Venezuela


Novedades en Guia.com.ve

Temas
PRINCIPAL

Acerca de Venezuela
Automóviles
Bienes Raices
Comercio Exterior
Comida y bebida
Compra y venta
Computación
Cultura y arte
Deportes
Economía y finanzas
Educación
Emergencias
Empleo y trabajo
Empresas
Entretenimiento
Eventos y fiestas
Franquicias
Gobierno
Hogar
Internacional
Internet
Juegos
Leyes y Trámites
Marketing y Publicidad
Medios de Comunicación
No Gubernamental
Petroleo y Energia
Política
Salud
Sexo
Sucesos
Telecomunicaciones
Transporte
Turismo

ACTUALIDAD
CALENDARIO
NOTICIAS
RANKING
RSS
TIENDA
VIDEOS

IN ENGLISH
De interés



 


Podría pensarse que el relato de la vida de Arturo Michelena –cuyo tránsito por este mundo transcurrió casi exclusivamente entre las paredes de su estudio, afanado sobre el lienzo y dirigiendo rápidas miradas para captar los rasgos de los muchos modelos que debió retratar para ganarse la vida– tendría que ser, por fuerza, la aburrida exposición de unos cuantos eventos de provincia con un paréntesis parisiense en que el valenciano triunfa en pomposos salones académicos, y el resto la luctuosa crónica de la prematura muerte de nuestro gran pintor. Y, bueno, todo esto está presente en el libro de Francisco Javier Duplá, incluido en el conjunto de la Biblioteca Biográfica Venezolana, pero lo importante –y sorprendente– es que esta biografía de Arturo Michelena, que circula con el número 57 de esa colección, es una historia estupenda, llena de emociones y de imágenes. Más aún, no dudo ni un instante en recomendar este libro para el consumo de niños y jóvenes; y no, válgame Dios, porque haya en él una mínima concesión a la puerilidad o al patriotismo chatarra sino porque tiene el don de la narrativa apasionante, en la que pasan cosas –incluso cosas extraordinarias– que vemos con nuestros propios ojos porque el escritor se toma el trabajo de traerlas a nuestra vista. Y a nuestro corazón.

Como todas las lecturas susceptibles de ser puestas al alcance de los más jóvenes, este libro del educador jesuita Francisco Javier Duplá tiene galerías por las que quizás sólo puedan pasearse los adultos o quienes hayan comprendido que Venezuela puede ser un país muy duro para los artistas, los escritores, los científicos. Eso ha sido siempre y parece que siempre lo será.

El Michelena que encontramos en esta historia es un niño prodigio de la pintura, nacido en Valencia el 16 de junio de 1863, dotado de un talento excepcional para el dibujo, que no encuentra en su medio maestros capaces de conducirlo apropiadamente. Su familia, que le prodiga raudales de afecto, reconoce su talento y le da el respeto que corresponde, pero más que eso no puede hacer.

Michelena ha empezado a pintar a los seis años y va aprendiendo por su cuenta, pero es evidente que tiene que salir de Venezuela para encontrar la orientación cónsona con su singular capacidad. Por suerte, cuenta con el apoyo de Francisco de Sales Pérez, amigo de la familia, empresario muy conocido en su tiempo, escritor, periodista y político, quien dedica sus influencias a echarle una mano al joven y es quien logra que el gobierno de Joaquín Crespo lo envíe a estudiar a París (en mayo de 1885), posibilidad que Michelena aprovechó con largueza, conducido por el maestro academicista clásico Jean Paul Laurens, a quien muy pronto superó, lo que lo puso en la senda del reconocimiento en Francia.

Gran reconocimiento. –Uno de los principales méritos de Arturo Michelena Castillo –apunta el biógrafo–, aparte de los artísticos, fue el de haber dado a conocer a Venezuela en los ambientes cultos de la Europa de fin de siglo (XIX). Se puede decir que fue el único pintor reconocido en vida fuera de nuestras fronteras. El reconocimiento internacional le llegó como consecuencia de los premios que ganó en la Sociedad de Artistas Franceses de París, donde presentó sus cuadros a concurso entre 1886 y 1889 y entre 1891 y 1893, en la Exposición Universal Internacional de 1889 en París y en la Exposición Mundial Colombina de 1893, en Chicago. (...) Su nombre se cuenta en el puñado de artistas que contribuyeron a la configuración de una iconografía histórica nacional al trasladar al lienzo los hechos más importantes de la Independencia y las figuras históricas que fueron sus protagonistas.

Que se tenga seguridad, Michelena hizo dos viajes a París.

El segundo, ya casado con Lastenia Tello Mendoza. De manera que la mayor parte de su obra la hizo en Venezuela, más específicamente entre Caracas y Los Teques, adonde se trasladó cuando la tuberculosis que padecía desde muy joven comenzó a acuciarlo. Francisco Javier Duplá se basará en la cronología de la producción pictórica de Michelena para narrar sus desplazamientos físicos, sus búsquedas artísticas y sus indagaciones espirituales. Para alegría del lector, lo hará mediante anécdotas y descripciones de los cuadros que en sí mismas van a constituir pequeñas narraciones. Es así como en cada página hay un relato interesante y vívido, que nos permite ver a Michelena en su pasión, su circunstancia y su drama.

Murió en Caracas, el 29 de julio de 1989. En 1948 sus cenizas fueron trasladadas al Panteón Nacional. "La viuda del pintor, Lastenia Tello Mendoza, cuidó con amor el legado espiritual y el patrimonio artístico de su marido. Por disposición testamentaria legó a la nación esas obras a su muerte, ocurrida en 1958, sesenta años después de la prematura desaparición del gran pintor". REGRESAR


Fecha publicada: 13/09/2007
Fuente: El Nacional
Tema: cultura

Noticias por día


*** noticias no disponibles ***
     
 

Copyright 2002-2018 por Guia.com.ve
Su privacidad | Contáctenos

Noticias de Venezuela | Carros en Venezuela | Eventos y fechas de Venezuela | Turismo en Venezuela | Gobierno de Venezuela | Inmuebles en Venezuela | Empresas de Venezuela | Internet en Venezuela