"No hay agua", "La médica tuvo que irse a una reunión en el Museo Militar", "Están de vacaciones", "Es que ya son las once y media de la mañana"... por una razón o por la otra, muy poco movimiento se pudo observar ayer en los módulos de Barrio Adentro de Catia.
Entre dos estadios deteriorados se erige en Sierra Maestra una de sus sedes. No está operativo porque no hay agua, pero allí se informa que normalmente atienden entre 8 y 12 personas en odontología. Santa Torres, vecina del sector, dice que a veces funciona y a veces no, porque resulta usual que esté sin médico, aunque rescata la labor que el Centro de Rehabilitación Integral lleva a cabo en la zona.
En Cristo Rey los vecinos se quejan de que el que tienen allí "no funciona desde que se fue la doctora Ana", pero quienes están dentro aclaran que ya la sustituta de esta "doctora Ana" llegó hace mes y medio. Igual no está funcionando porque la doctora tuvo que ir a una reunión en el Museo Histórico Militar.
En la calle real de Sierra Maestra hay uno cerrado desde hace un mes por un bote de agua. El que atiende a los bloques 48 y 49 sí está abierto. Belkis Bastidas dice que allí lleva a sus niños y no tiene mayor queja, pero cuenta también que durante quince días estuvo sin atender pacientes porque la doctora había tenido un accidente. El de los bloques 50 y 51 está cerrado aunque son las once y media y se supone que cierran a las 12. "No sé qué pasaría, esto está full a mediodía", cuenta un hombre con una gorra que dice "10 millones" al tiempo que se pone a llamar al médico: "¡Gerardo, Gerardo!". Gerardo no apareció.
Para los bloques 54, 55 y 56 hay otro módulo pero no está abierto. Aparece la coordinadora del Comité de Salud, Dexy Yamira Morín, y se muestra extrañada de este cierre. Adentro le informan que la enfermera no vino y la doctora tuvo que atender un compromiso personal.
Frente al bloque 30 de Casalta 1 existe otro, pero Janet González, vecina del lugar, informa que "vive cerrado por cuestiones de inseguridad. Poca gente viene porque muchas veces no hay quien atienda". En el hexágono contradicen esa versión: "Aquí atendemos hasta ocho pacientes diarios en odontología y diez en medicina, y la doctora trabaja incluso los sábados".
En Casalta hay dos que jamás estuvieron operativos: uno frente al bloque 8 de Casalta 2 y otro en el barrio Nazareno.
Finalmente en La Silsa y en Riohacha hay dos que funcionan de manera regular, aunque apenas tienen pacientes. "Es que se acerca el mediodía", se excusan dentro de este Barrio Adentro. María Flores, vecina de Cristo Rey, tiene otra explicación para la escasa asistencia: "Para qué perder el tiempo, lo que te dicen ahí es lo mismo que te pueden decir en una farmacia". REGRESAR |