El Gobierno quiere conseguir 10 millones de votos en la consulta de la reforma constitucional. El vicepresidente Jorge Rodríguez admitió, sin embargo, que la meta dependerá de la unidad dentro del chavismo y, en particular, del Partido Socialista Unido de Venezuela.
Por eso, en Mérida, su discurso subió de tono cuando instaba a la cohesión interna.
"Hay que estar unidos", expresó en una concentración de los aspirantes a militantes del PSUV en el Complejo Las 5 Águilas Blancas, en Mérida: "La unidad es la única vía para fortalecer el proceso durante el referéndum aprobatorio de la reforma constitucional. Hay que dejar de lado las diferencias y posiciones personales para dar cabida a la construcción de un partido glorioso que permita profundizar el otorgamiento del poder al pueblo".
"El presidente Hugo Chávez, en un ejercicio de democracia y de visión histórica, señaló que el partido de los socialistas y de los revolucionarios no podía surgir de un cogollo. Que era el pueblo el que debía decidir la organización de su partido, y comenzamos lo que hoy se llama el parto histórico del partido de los revolucionarios (...) Ha sido un camino largo, un camino difícil, un camino arduo pero inevitablemente es el camino que debemos seguir los revolucionarios", afirmó.
Al igual que el presidente Chávez y los diputados del PSUV, Rodríguez criticó a la dirigencia de Podemos que, en los últimos días, ha expresado temor de que el Gobierno secuestre el poder popular al asumir el control del consejo de estado, la elección de las vicepresidencias y la autorización de los fondos para proyectos sociales. "Son una cúpula podrida y unos traidores", dijo al referirse, en forma indirecta, al gobernador de Sucre, Ramón Martínez, y al secretario general del partido, Ismael García. REGRESAR |