El canciller venezolano, Nicolás Maduro, rechazó hoy un informe del Departamento de Estado de EE.UU., que, según Caracas, fue "hecho con maldad" y que acusó al gobierno del presidente Hugo Chávez de promover el antisemitismo.
"Es un informe hecho con maldad (...) que evidencia el sistema imperial" de Estados Unidos, y "no lo reconocemos y lo repudiamos", declaró Maduro a los periodistas.
El ministro de Relaciones Exteriores sostuvo que el informe "es una prueba más de cómo Estados Unidos se inmiscuye en asuntos internos y falsea la realidad, manipulándola" como parte de una "campaña internacional" contra el gobierno de Chávez.
Maduro señaló, además, que Washington "pretende ser la contraloría mundial", y aseveró que "eso se tiene que acabar, más temprano que tarde".
"Venezuela no acepta ni hoy ni jamás, que se pretenda decir si nos portamos bien o si nos portamos mal", agregó el canciller.
Según Caracas y medios de comunicación venezolanos, el informe anual sobre la libertad de religión en el mundo del Departamento de Estado afirmó que los actos de antisemitismo en Venezuela aumentaron en el último año.
Maduro aseguró que en su país existe "absoluta libertad de culto", y rechazó enérgicamente que se haya registrado algún "acto vandálico" contra la comunidad judía, como, aseguró, se indica en el informe estadounidense.
"Dicen en este informe mentiras" como que se han registrado de "actos vandálicos antisemitas y que perseguimos a los judíos. ¿Dónde, contra quién? Qué muestran una sola prueba ... ¡Falso!", manifestó el jefe de la diplomacia venezolana.
El canciller rechazó que Washington califique como una acción antisemita venezolana la "legítima opinión política" del gobierno de Chávez de "repudiar", igual que lo hizo el mundo entero, "los bombardeos" lanzados por el gobierno de Israel contra el Líbano hace más de un año.
"Son opiniones justas, que defendemos, y que defendió toda la comunidad internacional en contra del bombardeo y la guerra contra el pueblo humilde e inocente del Líbano. No es antisemitismo, es culpa del gobierno de Israel haber cometido el error de esa guerra, como hoy lo reconoce", afirmó Maduro.
Venezuela y Estados Unidos han mantenido unas complicadas relaciones diplomáticas desde la llegada de Chávez al poder, en 1999, salpicadas de amenazas de ruptura que no han llegado a materializarse.
Las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington están marcadas por constantes acusaciones mutuas, referidas al corte "imperialista e intervencionista" de Estados Unidos y a las "intenciones totalitarias" del gobierno de Chávez, respectivamente. REGRESAR |