| Así en la quinta como en la cuarta, los turistas venezolanos que viajaron durante la temporada de vacaciones a Aruba volvieron a arrasar con todo el inventario de la isla. Las dependientas de las perfumerías y de las tiendas de ropa –en especial de las casas Mango, Tommy Hilfiger y Benetton– se quedaron abismadas, porque las compras de los vecinos continentales oscilaban entre los dos mil y ocho mil dólares por factura. Quiere decir, entonces, que hemos cambiado para que nada cambie. REGRESAR |