|
|
|
Desde la conformación de la ley laboral moderna en nuestro país con sus ocho horas diarias, han pasado generaciones de gobernantes sin que tan ansiado beneficio haya llegado al gremio policial.
El horario promedio del policía actual es de 24 horas laboradas y 24 horas libres supuestamente, de las cuales es más que imposible salir a la hora estipulada, la mayoría de las veces por inconciencia y desinterés de los superiores.
Este horario es igual a decir que el gendarme trabaja 12 horas los 30 días del mes, o sea 84 horas semanales, es por ello que al ver la propuesta del Presidente, sólo podemos soltar una sonrisa de protesta y preguntarnos: ¿Para quién son estas horas? Somos el gremio más numeroso de la administración pública, nos contamos por miles, pero vilmente nos han sabido mantener desunidos… Somos funcionarios públicos amparados por la Ley Orgánica del Trabajo; sin embargo ningún gobierno se ha dignado a hacer justicia con nosotros y darnos el estatus legal que nos corresponde por ley; por el contrario nos mantienen en un limbo jurídico y hasta mediático, donde hablar de los derechos del policía pareciera ser un tema tan tabú como hablar de cuantos delincuentes de cuello blanco ha encarcelado este gobierno. Chávez prometió para el 2008 triplicar el presupuesto de seguridad, donde ese dinero se va a emplear para la adquisición de nuevos y numerosos equipos: patrullas, motos, armas, y formar más policías; pero ¿Y que pasa con el hombre? Al policía le importa un bledo manejar una patrulla del año y portar una Glock 9mm si constantemente va a andar por las calles con la cartera vacía, presa de la devoradora inflación y del alto costo de la vida. La colectividad pide a gritos un funcionario policial integro, con sólidos valores, honesto; sin embargo ¿quien puede proyectar dichos valores con un núcleo familiar deteriorado? Ya que difícilmente se puede cultivar la salud familiar cuando la cabeza de la misma llega a altas horas de la noche abatido del cansancio para la madrugada siguiente continuar con la rutina de 12 horas o más.
Es pues senda hipocresía hablar de reducción de la jornada laboral cuando la principal nómina de la administración publica va ha quedar execrada de tal beneficio.
¿Hasta cuando este gobierno seguirá aplicando la doctrina militar a las Policías del país? Es también sendo hipócrita cuando en los proyectos de ley para esa Policía Nacional verde oliva, habla repetidamente: “la policía nacional es un cuerpo netamente civil” y a la práctica aplastan nuestras cabezas con la bota militar. El gobierno inútilmente intenta paliar la inseguridad con paños de “agua tibia” y mucho maquillaje; pero la verdadera y permanente solución es la incorporación de la DEMOCRACIA dentro de las filas policiales; hay que seguir el ejemplo de España con sus sindicatos, federaciones y confederaciones de policías, donde el Estado reconoce al gendarme como un funcionario público pleno de derechos que por ley le corresponden, este seria el verdadero cambio de la estructura actual, el policía sabe lo que le conviene para el desarrollo de su institución no así el militar. ¡Hay que confiar en el hombre de azul!
Richard Javier Bolívar
C.I. 9.697.098
[email protected] REGRESAR |
| Fecha publicada: 21/09/2007 Fuente: Quinto Día Tema: empleo
|
*** noticias no disponibles *** |
|