El problema de la educación en Venezuela es crónico", asegura el sociólogo Luis Pedro España. Y con estudios en mano que reflejan las tendencias de deserción escolar en el país, advierte que la reforma curricular no logrará resolverlo.
El investigador de la Universidad Católica Andrés Bello refiere que 80% de los niños que termina sexto grado tiene que cambiar de escuela si quieren seguir estudiando y que, al dar el salto, se encuentran con que la evaluación es cuantitativa y que tienen siete maestras en vez de una.
El Sistema Educativo Bolivariano convertirá la evaluación de secundaria en cualicuantitativa, así como prevé una formación por áreas que podría disminuir el número de docentes.
Sin embargo, España explica: "Lo que puede ocurrir es que opere la promoción automática para evitar la repitencia, pero si es así, quien va a aplazar a los alumnos es la sociedad. Los sistemas educativos, cualitativos o no, deben indicar dónde están las fallas.
Si eso no se hace, vamos a tapar el sol con un dedo".
El cambio, en su opinión, debe ser estructural: "Hay que hacer una reforma al bachillerato, que no sirve para nada, y a la educación media, pero que no tenga que ver con contenidos ideológicos. Debe servir para enseñar a los estudiantes a defenderse para la vida y a eso no responde la reforma curricular. Quiere reivindicar cosas en términos históricos pero la escuela no enseña nada y mientras eso sea así, igual la van a dejar".
Sus investigaciones indican que los niños que desertan caen en la delincuencia y que las adolescentes que no culminan los estudios de bachilleato salen embarazadas precozmente. REGRESAR |