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Si veinte años no es nada, cuatro son menos. Pero en ese tiempo, los ingresos de las clases económicas más bajas se han triplicado, superando el empuje de la inflación, mientras quienes escalan en las franjas superiores de la pirámide social pierden anualmente su poder adquisitivo.
Entre el 2003 y el 2007, el ingreso de la clase E aumentó 160%, 9% en el último año. En cambio, el grupo D, donde entra la clase obrera, redujo su poder de compra en 19% en los últimos cuatro años, 2% desde el 2006. La clase media baja (C-) mejoró 5% en el último año, pero en el balance desde el fin del paro petrolero su ingreso cayó 20% .
Las cifras corresponden a estudios de la encuestadora AGB Nielsen, presentadas por Joseph Saade, presidente de la empresa de análisis Datos, durante el foro “Lo bueno, lo malo y lo peor del 2008”, que organizó Ecoanalítica.
Los resultados se deben a la enorme masa de gasto gubernamental para financiar proyectos sociales o atender cargas laborales. Según Saade, las causas del fenómeno se consiguen en el incremento continuo del salario mínimo “por encima de la inflación”, la ampliación de los beneficios laborales en el sector formal, el ensanchamiento del sector público y la penetración de las misiones en las capas más bajas de la población.
“En el 2003 un hogar de clase E tenía menos de 300 mil bolívares mensuales, y de repente un hijo se metió en una misión que daba 200 mil al mes. El ingreso medio de ese hogar creció 70% de la noche a la mañana”.
CESTAS
Las mejoras no borran la pobreza tan fácilmente. Con un salario de 614.490 bolívares un trabajador se queda corto por 382.039 bolívares (38,3% ) para comprar todos los artículos de la canasta alimentaria, de acuerdo con los estudios de Oscar Meza, director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). El Cendas estima que la cesta alimentaria se ubicó en septiembre en 996.829 bolívares, 25% más que el mismo mes de 2006.
La canasta básica, calculada en 2.290.217 bolívares, está aun más lejos del alcance de los más pobres, incluyendo el 23,3% de la población, perteneciente a la clase D, que devenga hasta un millón de bolívares.
De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística del primer semestre de 2006, los hogares de la clase E –que abarcan casi la mitad (44,9% ) de los hogares venezolanos– percibían en promedio un sueldo mínimo. La encuesta oficial visitó 4.997.016 hogares, abarcando más de 21,54 millones de habitantes.
CAMBIO DE AIRE
La opinión pública en torno a la economía está en inflexión. A inicios del año, 57% de los encuestados tenían mejores expectativas para el futuro, mientras en el horizonte del 36% flotaban nubes negras. Para el último mes, en cambio, los optimistas bajaron a 42% y los pesimistas subieron a 47% . Además, 57% opina que su situación económica es peor o regular respecto al año pasado, mientras 42% opina lo contrario.
Las cifras se desprenden de la tercera edición del año del Pulso Nacional de Datos, en el cual se entrevistaron a dos mil personas en todo el país durante la segunda quincena de septiembre.
La confianza del venezolano por el porvenir económico también estaría en caída, por la medición del Espíritu Territorial Bruto. A finales de 2006, el índice llegó a 115 –el máximo desde los días del viernes negro de 1982–, pero en septiembre bajó a 99. El índice de gestión del Gobierno bajó de 38 a 27 en el mismo tiempo, y si el 49% de los encuestados calificaba de “muy positiva o positiva” la labor gubernamental en marzo, en el último mes el número bajó diez puntos porcentuales.
NADA DE POLÍTICA
“Tanto Estado como sea posible y tanto mercado como sea inevitable”.
Con esa premisa mantendrá el rumbo el Estado venezolano durante 2008. Así lo cree el economista Asdrúbal Oliveros, quien envió algunas recomendaciones a las empresas para nadar en el mar de regulaciones y tentaciones de estatización del próximo año.
El consejo se resume en ofrecer productos y servicios hacia “el sector de los pobres”, cumplir las obligaciones ante los organismos públicos (Seniat, IVSS, Conavi, Inces), diversificar riesgos, invertir en canales de distribución”, anticipar los conflictos y, sobre todo, alejarse de la política. Si se siguen pie juntillas los consejos, el Estado podría mantener sus manos alejadas. O no.
El Estado “neosocialista”, como lo calificó Oliveros, controla el 100% de los sectores de petróleo, petroquímica, electricidad y minería, pero tiene “tentaciones” para alargar sus tentáculos hacia las empresas de alimentos, medicinas, salud y la banca. Este último se salva, aclaró, porque es el que “mejor ha motorizado el crecimiento económico”, aunque le recomendó aumentar la bancarización y enfocarse hacia las Pymes y microempresas.
En todo caso, Oliveros considera que el Estado intensificará las regulaciones en el sector de alimentos – “el que peor va a pasar el 2008” –, así como en construcción, farmacia, y los bienes y servicios petroleros.
Según Oliveros, tanto el sector de telecomunicaciones como turismo estarán “cómodos” para invertir, a pesar de la estatización de Cantv y la cancelación de la concesión de Avila Mágica, que según el economista, sólo representan emblemas nacionales e internacionales que el Gobierno prefería poseer.
“Hay una correlación muy fuerte entre lo que era un emblema de lo que es eficiencia en el país, que ahora son manejados por el Gobierno.
La lógica chavista lo que busca es obtener dividendos políticos en término de popularidad. El gran reto es mantenerlo (la eficiencia), dijo el economista.
Por otro lado, el sector agroindustria, considerado estratégico como parte de la cadena de alimentos, podría enfrentar más controles y amenazas de expropiaciones, señaló Oliveros.
No se quedan atrás los comercios, afectados por la restricción de divisas, y las industrias, carentes de un plan estatal de recuperación y de financiamiento a largo plazo. Para todos ellos, Oliveros fue claro: asóciense con el Gobierno y aprovechen el financiamiento público.
Después de cinco horas de escuchar las aristas del panorama legal y económico esperado para 2008, para los asistentes al foro quizás sólo fue un déja vu. El 48% opinó que mantendrán sin cambios el rumbo de la empresa. El 27% aplicará nuevas líneas de negocios, y 16% se asociará con el Gobierno. REGRESAR |
| Fecha publicada: 05/10/2007 Fuente: TalCual Tema: economia
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