|
|
|
La japonesa Mazda hace su trabajo en Venezuela sin mayor alboroto. Con un número de unidades modestas y una campaña publicitaria más directa que masiva, la marca asiática se ha ido consolidando en el país con una estrategia que pauta el incremento de las ventas de manera gradual.
La novena marca automotriz en el territorio nacional prevé cerrar este año con un mínimo de 14.000 unidades vendidas, una cifra que dista de los 6.600 carros comercializados en 2005 y los 7.500 que incursionaron en el mercado en 2006. La meta en 2008 será llegar a las 19.000 unidades comercializadas, un reto que depende en buena parte de la única ensambladora que posee Mazda en América Latina: Compañía Colombiana Automotriz (CCA).
El esfuerzo local de la marca se concentrará en la ampliación de la red de concesionarios –un nuevo local en la isla de Margarita y otro en Maturín– y la llegada de nuevos modelos. En este último tema, lo más reciente son los crossover CX 7, exhibido en el Salón de París en 2006, y el CX 9, también presentado el año pasado pero en el Salón del Automóvil de Nueva York. Ambos vehículos resultan de una combinación entre minivan y sedán, los cuales serán importados directamente desde la planta en Hiroshima, Japón.
"Para este año la meta es traer 1.000 unidades, lo que significa entre 150 y 200 unidades mensuales. Este número se conservará para el plan de ventas que tenemos en 2008", dijo Víctor Rodríguez, gerente de Mercadeo de Vehículos Mazda de Venezuela.
La primera entrega de 100 unidades ya se encuentran en el país, por lo que el gerente aseguró que existe disponibilidad inmediata en los concesionarios.
"El objetivo primordial no es conseguir grandes volúmenes, sino fortalecer la marca como un producto de calidad. Esa será nuestra referencia", expresó Ángela Eastman, directora general de Vehículos Mazda en el país.
Elegancia y potencia.
El Auto Show de Caracas fue el escenario escogido por Mazda para presentar los utilitarios de lujo CX 7 y CX 9 con funciones de un todoterreno y capacidad para trasladar entre 5 y 7 pasajeros. Los vehículos serán comercializados a un precio de 120 millones de bolívares (CX 7) y 140 millones de bolívares (CX 9).
La mayor bondad de estos vehículos es que combinan la elegancia de un curvilíneo diseño exterior con la potencia y seguridad de su motor. La CX 7 fue equipada con motor 2.3 litros turbo 4 cilindros en línea con 244 caballos de fuerza (HP) a 5.000 revoluciones por minuto, mientras que el utilitario CX 9 –llamado "el hermano mayor"– destaca por su motor 3.5 litros 6 cilindros en V con 263 caballos de fuerza a 6.250 revoluciones por minuto.
Ambas máquinas poseen una caja de 6 velocidades en versión dual, lo que permite que el conductor decida qué tipo de transmisión usará: manual o automática. La tracción es permanente en las cuatro ruedas (4WD), condición que es apoyada con sistema de frenos antibloqueo (ABS), control dinámico de estabilidad (DSC) y de tracción (TSC) para evitar volcamientos. Las condiciones de seguridad son reforzadas con la instalación de bolsas de aires o airbag.
Aunque la CX 9 es más grande que la CX 7, los dos vehículos resultan espaciosos en el habitáculo interior. Los utilitarios se comercializarán con acabados de lujo, consola de piso, asientos de cuero, techo corredizo (sunroof), aire acondicionado, radio 6 CD/MP3 de 4 cornetas, ganchos de anclaje y comando para apertura automática de la maleta.
Confianza en Venezuela.
"Lo que trae Mazda para el próximo año es el diseño de una estrategia exclusiva para Suramérica. Más que un alto suministro, esa es la mejor demostración que puede dar la casa matriz del interés que tiene por mercados como Venezuela. El no entregar más unidades es un problema de capacidad de producción y no un síntoma de desconfianza en el país", dijo Fabio Sánchez, presidente ejecutivo de CCA.
El comentario de Sánchez fue apoyado por Kiyotaka Ishii, gerente general de Ventas de Mazda para El Caribe, Centro y Suramérica, quien visitó la semana pasada las instalaciones de la compañía en Valencia, estado Carabobo.
"Los volúmenes exagerados no son buenos si no está garantizada una red de atención post-venta eficiente. En Mazda se trabaja mucho para atender la demanda venezolana. Por ejemplo, de los vehículos que se ensamblan en Colombia, más de 50% se destinan a Venezuela", dijo Sánchez. REGRESAR |
| Fecha publicada: 08/10/2007 Fuente: El Nacional Tema: auto
|
*** noticias no disponibles *** |
|