En un entorno donde se multiplica la liquidez, no es posible comprar dólares libremente, las tasas de interés no protegen al ahorro de la inflación y el crédito es barato, los venezolanos, desde inicios de 2004 se mantienen sumergidos en un boom de consumo que comienza a preocupar a la Superintendencia de Bancos.
El superintendente, Trino Alcidez Díaz, envió a la banca una circular donde ordena "incrementar los controles internos relativos a las actividades de revisión y verificación de la documentación proporcionada por las personas naturales en el momento de fijar el límite de crédito, así como la consecuente aprobación y emisión de tarjetas de crédito tomando en cuenta la evaluación del perfil del cliente, a los fines de mitigar los riesgos inherentes al otorgamiento masivo de este instrumento crediticio".
Además, indica que "resulta imperioso que las instituciones financieras evalúen el perfil del cliente, así como que la capacidad de pago esté acorde con el límite del crédito".
Entre agosto de 2004 y agosto de este año, la deuda del público por el financiamiento con tarjetas de crédito ha aumentado 575%, desde 1,6 billones hasta 10,8 billones de bolívares.
Si bien el total de créditos con problemas de pago sólo representa 1,5% del total de préstamos, en los últimos doce meses la morosidad ha aumentado 77% y fuentes financieras explican que el grueso está ubicado en el segmento de tarjetas.
Banqueros consultados consideran que es ilógico que el superintendente se muestre preocupado por este tema cuando desde mediados de 2005, a raíz de una decisión del Tribunal Supremo que buscó proteger la privacidad, el sistema no cuenta con el Sicri, una herramienta que permitía conocer cuánto era la deuda de un cliente con el resto de los bancos.
La nueva moral
La exigencia de la Superintendencia de Bancos también podría formar parte de la prédica de Hugo Chávez, quien ha afirmado tajantemente que "los venezolanos se han corrompido por los valores capitalistas estadounidenses" y llama a dejar a un lado "la sociedad consumista y automovilística".
El Banco Central registra que entre julio de 2006 y julio de este año las ventas, al mayor y al menor aumentan 35,14% de la mano del salto estelar del precio del petróleo.
La caja registradora del comercio al detal es elocuente. Las ventas al por menor de aparatos, artículos y equipos de uso doméstico registran un salto de 111,63%; la de productos textiles, 91,97%; alimentos y bebidas, 22,37%; vehículos 62,12% y ar-tículos de ferretería, pintura y vidrio, 30,26%.
Todo indica que el consumo mantendrá el ímpetu. Encuestas elaboradas por Datanálisis indican que al cierre del primer semestre 60% de la población observa la situación del país en términos favorables y 82% cree que su condición económica va a mejorar, de tal forma que no existen temores para gastar y endeudarse.
En expansión
El informe elaborado por Softline Consultores registra que el total de préstamos de la banca, al cierre de septiembre, asciende a 91,3 billones de bolívares, lo que se traduce en un salto de 47% en los primeros nueve meses del año.
Las ganancias del sistema financiero en el tercer trimestre se ubican en 1,05 billones de bolívares, que representan un incremento de 21,10% respecto al mismo período de 2006, afirma Softline Consultores REGRESAR |