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Tras cinco años y medio del "golpe de Estado", como llaman unos o "vacío de poder", como dicen otros, la información sobre los acontecimientos del 11 de abril de 2002 sigue emanando, esta vez producto de un informe del Departamento de Estado que contradice la versión oficialista de la participación norteamericana en aquellos hechos.
El documento desclasificado esta semana sobre los hechos del 11, 12 y 13 de abril de 2002 en Venezuela constituye la culminación de la investigación sobre el comportamiento del Gobierno de EEUU en los sucesos.
El informe contiene las respuestas del Departamento de Estado, a través de su inspector general Clark Kent Ervin, a las interrogantes del senador Christopher Dodd, integrante de la comisión de asuntos internacionales del Senado de EEUU, sobre el caso venezolano.
Sin participación gringa
La principal conclusión del informe -que requirió la revisión de más de dos mil documentos y la entrevista de 80 funcionarios- es que Estados Unidos "no ayudó ni estimuló la breve salida del poder del presidente de Venezuela, Hugo Chávez".
El registro indica que más bien "el Departamento (de Estado) y la Embajada (de EEUU en Venezuela) consistentemente desalentaban el derrocamiento del régimen democráticamente electo" y añade que "la oposición gubernamental de EEUU a que se usaran métodos antidemocráticos o inconstitucionales para remover al presidente Chávez fue repetida durante el tiempo investigado (de noviembre de 2001 a abril de 2002) por los voceros de Washington y sus representantes en Caracas, tanto en escenarios públicos como privados".
Sobre la vinculación de los sucesos con los contactos que la Embajada de Estados Unidos mantenía con dirigentes de la oposición, antes de producirse la crisis política, el informe señala que "en los muchos documentos revisados y las entrevistas realizadas no encontramos evidencia de que grupos de oposición venezolana solicitaran al Departamento de Estado o a la embajada apoyo para remover al gobierno de Chávez".
No obstante, el documento da cuenta de un detalle. Relata que en una reunión de opositores con el entonces embajador norteamericano en Venezuela Charles Shapiro, "hubo un silencio incómodo por la vehemencia del embajador, quien advertía sobre las consecuencias de un golpe de Estado". Ello probaría "que los círculos militares y políticos venezolanos estaban conscientes de la oposición de EEUU a un golpe de Estado".
Aunque la representación norteamericana en Caracas se reunió en múltiples oportunidades con figuras de la oposición, no pudo hacer lo propio con representantes del gobierno venezolano, pues supuestamente éste no se mostró interesado.
Refiere el informe, que la ex embajadora de Estados Unidos en Venezuela Donna Hrinak informó que dos ministros del gabinete de Chávez rehusaron aceptar una invitación a Estados Unidos, el Vicepresidente (Diosdado Cabello) rehusó hablar con ella y Chávez "nunca aceptó una invitación a cenar".
El informe aclara la presencia militar de EEUU cerca de Venezuela y la actuación de Washington el 11 de abril, lo que será revelado en la edición de mañana. REGRESAR |
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