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Durante el embarazo, el consumo de hierro es de vital importancia para la mujer y su bebé, pues su carencia acarrea anemia, lo que podría aumentar los riesgos de mortalidad en el proceso post parto.
En algunas mujeres que sufren de anemia, si no consumen la cantidad de hierro suficiente, la condición física puede desmejorar hasta llegar a padecer de un cuadro de desnutrición que si no se atiende a tiempo puede llevarla a la muerte en los meses posteriores al nacimiento de su hijo.
Después del parto, la fatiga producida por la anemia genera cansancio y desgano, lo que provoca una disminución de oxígeno en las células debido a la baja concentración de hemoglobina en la sangre.
Por otra parte, al tener que alimentar al bebé, en general el consumo de alimentos ricos en hierro terminan siendo insuficientes.
Otra de las consecuencias de la falta de este mineral es que cuando una mujer embarazada sufre de anemia, puede aumentar también el riesgo de un parto prematuro y por ende su hijo tenderá a padecerla a más temprana edad, según señaló Gilda Stanco, pediatra y especialista en nutrición clínica.
Para evitar estos riesgos las embarazadas, como grupo más afectado por la deficiencia de hierro, deben consumir durante la gestación, previo al parto y en el nacimiento, entre 700 y 800 mg de hierro, ya que esto evita que la anemia aparezca por falta de este mineral.
Recomienda que se debe combinar el suplemento de hierro con el ácido fólico, ya que las embarazadas necesitan suplir las deficiencias de estos nutrientes durante este período, evitando así que el bebé desarrolle eventualmente alteraciones como la formación incompleta de su cerebro y cráneo, de su médula espinal o la hidrocefalia (exceso de líquido en el cerebro).
Además de las madres, los niños de bajo peso al nacer también necesitan un suplemento de hierro de 2 mg por kilo de peso corporal al día, en forma líquida, desde los dos hasta los veinticuatro meses de edad. Para niños mayores de dos años, si sufren de una deficiencia importante de hierro, la dosis recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 2 mg por kilo de peso al día hasta 30 mg, con 250 microgramos de ácido fólico durante tres meses, refirió Stanco. Destacó que en el período de lactancia las madres deben mantener el consumo de hierro acompañado siempre de una dieta balanceada.
Este mineral se encuentra en las carnes rojas, el pescado y los granos como los frijoles o lentejas, cereales, lácteos y legumbres. El hígado no se debe consumir en exceso, ya que contiene vitamina A, que no es recomendable al menos durante el primer trimestre de gestación.
LO QUE USTED DEBE SABER
Menstruación
La anemia en las mujeres en edad fértil puede producir retrasos en el ciclo menstrual o incluso puede llegar a suspendérseles del todo. Otras mujeres, por el contrario, pueden presentar frecuentes hemorragias.
Adolescentes
Cuando padecen de anemia severa, tanto mujeres como hombres, deben recibir un suplemento de hierro de 60 miligramos, junto con 400 microgramos de ácido fólico durante tres meses.
Mejor absorción
Mucha gente comete el error de consumir el hierro con café o té, lo que disminuye su absorción. Para su mejor aprovechamiento tómelo con agua o con jugos o frutas que contengan vitamina C.
Campaña
Actualmente la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría de Venezuela realiza una campaña para promover el consumo del hierro en la población. Si quiere más información escriba al email [email protected] REGRESAR |
| Fecha publicada: 25/10/2007 Fuente: Últimas Noticias Tema: salud
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