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Los ministros de la OPEP realinearon las cuotas de producción de la organización en septiembre. Con esto, la OPEP puso fin a las afirmaciones de Venezuela en cuanto a que estaba produciendo entre 3,3 millones y 3,5 millones de b/d. La realidad es que la producción actual está por debajo de los 2,5 millones de b/d. La propia PDVSA reveló también que Venezuela ya no se autoabastece de gasolina Los ministros de la OPEP, reunidos en Viena el 11 de septiembre, decidieron aumentar la producción de los 10 de la OPEP en aproximadamente 500.000 b/d, de 26.750.000 b/d hasta 27.253.000 b/d.
Asimismo, la OPEP introdujo un cambio sustancial de estrategia que abrió una caja de Pandora en Caracas, donde finalmente se confirmó oficialmente la gran mentira sobre los niveles de producción de crudo de Venezuela: La OPEP reinventó su sistema de asignaciones de producción individuales para que reflejara mejor la producción real de sus miembros, es decir, a los que han estado produciendo cuotas considerablemente mayores se les asignaron cuotas más grandes y fueron reducidas las cuotas de los que han estado registrando niveles de producción muy bajos. Avergonzado al gobierno de Venezuela Las nuevas cuotas fueron publicadas en el sitio Web de la OPEP si acaso por una semana. Luego fueron retiradas de la página, supuestamente debido a las intensas presiones políticas tras bastidores, de parte de Indonesia y Venezuela, los países que aparecían con una producción considerablemente inferior a la cuota. Funcionarios del Gobierno venezolano tomaron a risa el anuncio; dijeron que se trataba de un error y que la OPEP se había disculpado. (Supuestamente la “disculpa” fue por haber avergonzado al Gobierno de Venezuela, al publicar lo que ya era un secreto a voces; la OPEP no ha “recalculado” las cuotas). Indonesia fue el miembro más afectado en términos de porcentaje: Su cuota fue reducida 531.000 b/d (38,9%), desde 1.396.000 b/d a 865.000 b/d. La cuota venezolana se redujo principalmente en cuanto a volumen de producción: Se le recortó la ingente cantidad de 558.000 b/d (18,4%), de 3.028.000 b/d hasta 2.470.000 b/d. En cierto sentido, el relato anterior narra apenas la mitad de la historia: el Gobierno ha estado asegurando que la producción rondaba los 3,2-3,3 millones de b/d. La producción real, de acuerdo con la OPEP, promedió apenas 2.374.000 b/d en los tres meses desde junio hasta agosto de 2007. Ese total supuestamente no incluye unos 100.000-120.000 b/d de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Incluyendo el GLP, la producción ha estado por los 2,5 millones de b/d, 700.000- 800.000 b/d (25%, aproximadamente) por debajo de lo que el Gobierno ha asegurado. La gran mentira Ya era tiempo de que alguien acabara con las ridículas afirmaciones del Gobierno de que ya había restituido la producción a los niveles que tenía antes del paro para mediados de 2003, apenas unos pocos meses después de que finalizara el paro de diciembre de 2002-febrero de 2003, y pese a que el Gobierno había despedido a más de 20.000 profesionales, técnicos y gerentes de la industria. El gobierno ha reconocido que durante el paro se cerraron más de 2,5 millones de b/d de producción, en parte porque los trabajadores que se sumaron al paro habían parado la producción en ciertas zonas y también, porque la industria se quedó sin capacidad de almacenamiento de crudo en un momento cuando la mayoría de las instalaciones portuarias habían sido cerradas. Retornar la producción a los niveles previos al paro, de más de 3,0 millones de b/d, habría sido un gran desafío, incluso aunque PDVSA hubiese conservado el 100% de su nómina profesional y técnica. Al no contar con estos 20.000 y tantos empleados y trabajadores más experimentados y conocedores, no había manera de que la producción pudiese haber sido restituida a sus niveles anteriores al paro. Al darse cuenta de esto, pero renuentes a admitir que habían cometido un error al despedir a sus mejores y más brillantes trabajadores, PDVSA y el Gobierno decidieron mentir. Tal vez, sinceramente pensaron que, a más tardar para 2004, podrían impulsar la producción hasta los 3,3-3,5 millones de b/d. Lo que sí es seguro es que simplemente no sabían qué estaban haciendo. La producción se recuperó hasta alrededor de 2,7 millones de b/d para 2004, y desde entonces ha estado cayendo lentamente pero debido a la declinación natural de los campos petroleros, la cual no ha sido compensada a causa de una combinación de gerencia incompetente con inversión insuficiente. Pero PDVSA, y el Gobierno, siguieron mintiendo. Ahora la gran mentira ha quedado al descubierto, pero PDVSA y el Ministerio de Energía y Petróleo (MEP) siguen negando descaradamente la evidencia, insistiendo en que nada ha cambiado, que la producción está por los 3,3 millones de b/d, como si nada hubiese sucedido. La pequeña mentira PDVSA y el MEP también aseguran que la producción de las refinerías se recuperó muy bien después del paro y que las refinerías venezolanas siguen procesando alrededor de 1,0 millón de b/d, casi lo mismo que en 2001, el último año para el cual se ofrecieron cifras precisas. Aun cuando funcionarios del Gobierno no han abordado el asunto en forma específica, de la mayoría de los anuncios oficiales se puede inferir que (a) Venezuela produce toda la gasolina y el diesel que consume y (b) que Venezuela exporta volúmenes considerables de gasolina y productos refinados. Pero las propias cifras de PDVSA sugieren que el país no está cubriendo la demanda interna de gasolina. De acuerdo con el informe anual de PDVSA para 2006, Venezuela produjo 3.427.000 b/d ese año. De esta cantidad, 2.975.000 b/d fueron exportados, dejando apenas 452.000 b/d para ser vendidos en el mercado interno. Sin embargo, PDVSA indica que el consumo interno totalizó 548.00 b/d; con lo que quedan 96.000 b/d que deben ser cubiertos por los inventarios o vía importaciones. VenEconomía supone que la mayoría, o la totalidad, de estos 96.000 b/d fue importada, bien como gasolina ya terminada o bien como alguno de los diferentes componentes que se agregan a la producción de la gasolina sin plomo que se vende actualmente. Una señal de que esto es así, es que el Estado de Ganancias y Pérdidas auditado de PDVSA señala que la compañía importó US$5,0 millardos de “crudo y productos” durante 2006, una cantidad equivalente a aproximadamente 150.000- 180.000 b/d. En pocas palabras, las cifras sugieren sin lugar a dudas que PDVSA y el MEP han estado mintiendo sobre las refinerías y sobre la producción en general. ¿Acaso importa? Probablemente no. Hasta tanto VenEconomía puede determinar, las discrepancias atribuibles a estas mentiras, tanto la grande como la pequeña, son compensadas en las cuentas. A título de ejemplo: En el informe que publicó, PDVSA señaló que las exportaciones representaron US$52,8 millardos en 2006 y que sus operaciones costa fuera generaron US$59,1 millardos, para un total consolidado de US$96,8 millardos, netos de US$15,1 millardos de sus ventas entre compañías (por ejemplo, exportaciones para Citgo). El dictamen publicado de la firma KPMG Alcaraz Cabrera Vázquez no certifica ese desglose o el proceso de consolidación: únicamente certifica el total consolidado, de US$96,8 millardos. Así, es completamente posible que PDVSA en su informe, haya “compensado” sus exportaciones ficticias con compras ficticias de crudo y productos en el extranjero. Esto es importante, porque sugiere que los totales de impuestos y ganancias (que KPMG sí certifica) son precisos. Al menos, es lo que se espera. REGRESAR |
| Fecha publicada: 08/11/2007 Fuente: Reporte Tema: petroleo
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