Ernesto Vargas tiene casi un mes sin poder usar su tarjeta de crédito Master Card. Lo llamaron de la entidad bancaria a la cual está afiliado, para decirle que, en menos de dos semanas, recibiría un reemplazo, "ya que se detectó que alguien había tratado de copiar la banda magnética".
Pero la tarjeta de reposición no llega, y ayer le informaron que tendrá que esperar, al menos hasta finales de este mes. Y entretanto, las compras y los pagos pendientes se acumulan.
¿Por qué le sucede esto? Aparentemente hay un retraso en la entrega de los plásticos que se deriva, a la vez, de retardos por parte de los proveedores que elaboran las tarjetas en Venezuela.
El Universal consultó a una de las empresas más grandes en el ramo de la producción de las tarjetas del país, cuyo directivo, aunque solicitando el anonimato, reconoció que ha habido retrasos, básicamente derivados de la aprobación de dólares por parte de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).
"Tenemos que importar tintas especiales, que tienen características de lectura ultravioleta, así como hologramas, y otros elementos de seguridad que dependen de la política de cada marca. Sin esos insumos es difícil, cuando no imposible, trabajar", indicó la fuente.
Uno de los productos más importantes, el PVC (Policloruro de Vinilo, el plástico con el cual se elaboran las tarjetas) es elaborado en el país.
Refirieron que en algunos casos los retrasos de Cadivi superan con creces los 90 días en las aprobaciones.
"Sin embargo, estamos trabajando con los recursos que tenemos, para evitar que la banca atraviese por problemas. En el caso de las empresas más grandes, tratamos de bajar los retrasos a dos o tres días, por encima de las fechas contratadas", pero hay instituciones que trabajan con más de un proveedor REGRESAR |