|
|
|
Para el desconocedor pareciera una paradoja incomprensible e injustificable: ¿Cómo puede haber en el país tanta carencia, pobreza y desabastecimiento si hay tanto dinero “circulando en la calle” y se ven tantos carros nuevos (como inversión rentable… por ahora) y los comercios y los restaurantes repletos de gente? (¡Cómo hacen ostentación los poquísimos que tienen “real”, principalmente los “chivos” enchufados con el régimen!
Exactamente el mismo principio de las loterías, donde la atención se centra sólo en el ganador y no en los perdedores). Efectivamente, en Venezuela la liquidez (el dinero que se carga en el bolsillo) supera actualmente los 90,88 billones de bolívares (medición hasta octubre de 2007), algo promediadamente 11 veces mayor que la cantidad de dinero emitida por el ahora des-autónomo BCV y su pésimamente utilizada maquinita de fabricar billetes. De esta manera, hay 40 % más plata queriendo comprar “siquiera” 10 % más de bienes… porque casi todo lo demás se va en pago de deudas (que aumentan por los intereses) e intentar atajar la inflación en compras de alimentos –la mayoría importados puesto que NO se producen ahora los suficientes nacionalmente- y de medicinas, cuya falla en suministros es del 18 % (tendiente a agudizarse en 2008), principalmente por los retrasos en CADIVI para otorgar las divisas en este sector. La Ley de la Oferta y la Demanda es implacable Sí hay más dinero (factor que se multiplica con la actividad crediticia de los bancos y que creció a 58,97 % al cierre de octubre) pero no más bienes… y esto hace que sea más escandalosa la diferencia. ¿Es que acaso nadie se acuerda de que las naciones CRECEN?, que aumentan la población y las necesidades minuto a minuto, lo que significa que si no se amplía el mercado (en un desgobierno donde el gasto público es improductivo –sólo publicidad, regaladera a otras naciones y compra de armas- con los mayores ingresos petroleros de toda nuestra historia) será como el pollito al que se le achica la misma jaula al irse convirtiendo en gallo o gallina. Ahora, con la aberrante reconversión monetaria (para maquillar la inflación y el espantoso déficit productivo nacional) la liquidez nos transformará a los venezolanos en la parte más negativa del legendario Rey Midas pues monedas y billetes, así sean nuevos, no se comen y mucho menos alimentan al tragarse directamente REGRESAR |
| Fecha publicada: 16/11/2007 Fuente: Reporte Tema: economia
|
*** noticias no disponibles *** |
|