A pesar de los esfuerzos del presidente Lula da Silva para que el Congreso de Brasil apruebe el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur, el tratamiento de propuesta se tomará aún un buen tiempo. Según parlamentarios y analistas brasileños, ni la derrota en las urnas de la propuesta chavista de reforma constitucional el pasado 2-D destrabará fácilmente los obstáculos para el ingreso venezolano al bloque aduanero.
"Cua ndo Chávez perd ió el referéndum este mes, inmediatamente el líder del of icia lismo en el Senado, Romero Jucá, dijo que esa derrota era una muestra de que ex iste democracia en Venezuela. Pero enseguida vinieron las declaraciones sobre `la victoria de mierda’ y ese efecto se diluyó", señaló a El Nacional el analista político Carlos Lopes, titular de la consultora Santa Fe Ideias e Comunicacao, de Brasilia. Lopes cree que el Gobierno tiene número suficiente de votos en el Senado para aprobar la propuesta, pero algunos senadores influyentes, como José Sarney, un firme aliado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tiene aversión a Chávez y trabaja en bastidores para minar la adhesión venezolana al bloque.
Sarney, presidente de Brasil entre 1985 y 1990, fue uno de los arquitectos del Mercosur junto a su entonces colega argentino Raúl Alfonsín. La aprobación debe enfrentar aún una votación en el plenario de la Cámara de Diputados, y de dos en el Senado, una en comisión y otra en el plenario.
Lopes agregó: "La batalla será complicada" y "sin plazo de definición", por lo que Chávez deberá acost u mbrarse a asistir a las cumbres de jefes de Estado del bloque como inv itado y no como miembro del Mercosur.
La prensa brasileña suele rechazar el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur; consideran que el problema no es el país, sino Chávez y su fama de conf lictivo. También las dos principa les entidades empresariales de esa nación (como la Federación de Industrias del Estado de Sao Pau lo y la Confederación Nacional de la Industria) insisten en que el ingreso venezolano debe cumplir con todos los recaudos técnicos del caso, y no debe ser subordinada a criterios políticos.
El diputado independiente Fernando Gabeira, que alguna vez fue cercano al presidente Lula, asegura que está bien que los Congresos de Argentina y Uruguay hayan aprobado rápidamente la adhesión venezolana al Mercosur, ya que esos países dependen mucho de la ayuda económica de Chávez; "pero Brasil no depende en nada de Chávez. Entonces está bien que se tome todo el tiempo necesario para estudiar este asunto".
Eduardo Viola, profesor de la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia (UNB), afirmó que la aprobación por el Congreso brasileño al ingreso de Venezuela al Mercosur "está en el limbo".
"La derrota de Chávez en el referéndum generó un esperar para ver. Ahora lo que sigue es una evaluación del comportamiento de su comportamiento. Si (Chávez) se subordina a una lógica democrática habrá aprobación, si no, el tema va a quedar ahí, en el espacio, por un tiempo totalmente indefinido".
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