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U na o dos semanas antes de la menstruación las mujeres pueden sentir un conjunto de molestias físicas y emocionales, como cólicos, jaquecas, dolor mamario, distensión abdominal, ansiedad, depresión, hinchazón y cambios súbitos del estado de ánimo, que ha sido descrito por los especialistas como Síndrome Premenstrual (SPM) para dejar atrás la denominación generalizada de comportamientos característicos del género femenino por su ciclo hormonal.
"Más del 80% de las mujeres en edad reproductiva presentan esos síntomas psicológicos u orgánicos, y pueden llegar a ser tan intensos que desencadenan problemas en sus relaciones de pareja, dentro de su familia y hasta en su desempeño laboral. La mayoría de las pacientes registra al menos una de estas molestias por primera vez antes de los 20 años de edad", señala Indira Centeno, Médico Ginecólogo y Endocrinólogo.
Centeno explica que el SPM se ha vinculado con los niveles de dos neurotransmisores o sustancias del sistema nervioso central, específicamente la serotonina (que regula el humor y los estados depresivos) y la dopamina (que calma el dolor y genera sentimientos de placer). El factor hereditario puede ser otro elemento que aumente la incidencia del mismo.
"No necesariamente quien presenta un dolor de vientre tiene síndrome premenstrual. Para identificarlo es importante que las pacientes reporten a su médico la frecuencia y duración de los síntomas, pues si se extienden mucho antes o después de la menstruación o se mantienen todo el mes, puede ser otro tipo de trastorno. Como no existe una prueba de laboratorio ni un test único para diagnosticarlo, es necesario realizar un examen físico completo e ir descartando otras patologías, como problemas de la tiroides, por ejemplo", aclara la especialista.
Entre las recomendaciones para aliviar los síntomas del SPM se encuentran algunos cambios en el estilo de vida como ejercitarse regularmente, mantener una dieta balanceada y evitar el consumo de tabaco, alcohol y café.
"En caso de requerir tratamiento farmacológico, este debe ser individualizado, pues dependiendo de los síntomas del síndrome premenstrual que afecten a la paciente puede recetarse un medicamento específico.
Por ejemplo, si la principal molestia es el aumento de peso por la retención de líquido puede sugerirse un diurético; si le afectan los cambios de humor, quizá sea necesario un antidepresivo; también algunos anticonceptivos orales han demostrado efectividad en estudios recientes", apuntó Centeno. REGRESAR |
| Fecha publicada: 20/12/2007 Fuente: TalCual Tema: salud
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