Por no ser "politólogo ni analista" , el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, no quiso opinar sobre los cambios que esta semana realizó el presidente Hugo Chávez a su tren ministerial. Sin embargo, sí aprovechó para solicitarle al nuevo gabinete que cumpla el ofrecimiento hecho por el mandatario al darlo a conocer y que se enfoque a atender los problemas que aquejan a los venezolanos y no a la diatriba política.
"Yo hago votos porque los nuevos ministros, en el marco de la Constitución y las leyes, trabajen con todo entusiasmo para que la vida del pueblo venezolano sea cada vez mejor. Que haya una gran convivencia, que se superen los problemas, en especial el gran problema de la inseguridad y que tengamos un gran desarrollo en materia de vivienda, de salud y educación", afirmó el prelado luego de presidir la eucaristía de la Epifanía, también conocida como la fiesta de los Reyes Magos, celebrada ayer en la Catedral.
Monseñor Urosa volvió a destacar la importancia del Decreto-ley de Amnistía firmado por el jefe del Estado la pasada noche vieja, como "gesto hacia la reconciliación" y reiteró su petición para que medidas de este tipo se extiendan y abarquen a individualidades como los comisarios Iván Simonovis, Henry Vivas y Lázaro Forero, procesados por los hechos de abril de 2002.
En similares términos se pronunció el nuncio, monseñor Giancinto Berloco, quien expresó sus deseos porque el dirigente estudiantil de la Universidad de Los Andes, Nixon Moreno, el cual permanece refugiado en la legación del Vaticano desde principios de 2007, sea favorecido por una decisión de "magnanimidad" similar.
El embajador del Papa Benedicto XVI evitó profundizar sobre este caso, al cual calificó de "complejo". Sobre el artefacto explosivo que fue hallado a las puertas de la Nunciatura días atrás no se pronunció y sólo agradeció a la policía política su actuación. REGRESAR |