| Ante el fracaso del proyecto Barrio Adentro, cuya meta fue de 5.000 centros, de los cuales pudieron construir 800. 400 de ellos no los pudieron terminar y los 400 restantes están abandonados, sin insumos, sin médicos, para colmo, nadie cree en las recomendaciones de esos “médicos”, cuando más del 60% de los pacientes deben ir a consultarse con un médico de verdad y en una clínica de verdad. Es que hasta las recomendaciones son de medicamentos que se dejaron de usar hace más de 30 años y que extrañamente, son las medicinas que entregan y hasta vencidas. Ante ese Megafracaso, que no era más que un ambulatorio común y corriente. Deberían aprovechar esos módulos por un lado, para ubicar a la policía, para que cuide y proteja a los barrios adentros, donde semanalmente se producen la mayoría de los 2.000 asesinatos a nivel nacional. Lo que obliga a los habitantes a tener que recluirse desde las 6 de la tarde del viernes, hasta las 6 de la mañana del lunes. Hasta tienen que blindar los ranchos con láminas de zinc, porque es imposible blindarlos con acero como los ricos, para que una bala perdida de los comunes enfrentamientos entre malandros, no le mate al bebé en la cuna. No hay que perder tiempo, hay que cambiar el proyecto a la Misión Barrio Adentro Policial. Y por la otra parte, arreglar los hospitales con médicos venezolanos de verdad. REGRESAR |