El abogado José Luis Tamayo, defensor de los funcionarios de la Policía Metropolitana acusados por los hechos del 11-A, expresó su 'descontento y estupor frente a un fallo indiscutiblemente ilegal e injusto que sepulta definitivamente el estado de derecho en Venezuela'.
Tamayo, quien sugirió que el equipo que lidera podría renunciar para no ser partícipe de un juicio que se ha politizado, condenó la 'escandalosa y vergonzosa decisión' de la jueza Marjorie Calderón, que negó el sobreseimiento a los tres comisarios y ocho agentes de la PM.
Carta de Chávez.
El defensor José Luis Tamayo aprovechó la ocasión para leer una carta fechada el 15 de mayo de 1992 dirigida 'al pueblo de Venezuela, a la conciencia jurídica del mundo civilizado y democrático, a las comunidades que integran las facultades de Derecho del país y a los colegios de abogados'.
Esa misiva fue suscrita por Hugo Chávez Frías, Francisco Javier Arias Cárdenas, Ronald José Blanco La Cruz, Diosdado Cabello Róndón y Florencio Porras, entre otros oficiales condenados por la intentona golpista del 4 de febrero.
Tamayo leyó los siguientes párrafos: 'Recusamos ante la opinión pública, al juez que conoce de nuestra causa, por considerarlo persona no idónea para conocer de ningún juicio, por carecer de independencia y autonomía, ya que actúa servil y obedientemente no conforme a la ley'.
'Este juez, con su conducta, pone de manifiesto que en Venezuela no existe un Poder Judicial autónomo e independiente, como el que consagra la Constitución Nacional. Se trata de un juez vasallo, que sepulta el estado de derecho y deshonra la magistratura'.
'Su conducta niega el principio de separación de los poderes que caracteriza la existencia de un Estado republicano y democrático. Aquí, en Venezuela, los poderes del Estado se encuentran concentrados en manos del jefe del Ejecutivo, es decir, vivimos bajo un régimen autocrático y totalitario de gobierno'.
'De todo lo anteriormente expuesto se evidencia que el juez que conoce de nuestra causa no es independiente y autónomo, sino más bien un juez servil y obediente... con lo cual todas sus actuaciones estarán fundamentadas no en debido proceso legal, no en la Constitución y las leyes, pero sí en las órdenes... del Presidente'.
'A un juez semejante, un procesado y condenado injustamente por influencias políticas y mercenarias a principios de siglo, le escribió en el expediente, al apelarle el fallo inicuo: hombre cretino y soez / cuyas sentencias oprimen / tú no eres juez del crimen / sino un crimen hecho juez'.
'Con razón decía un extraordinario jurista latinoamericano, asesinado por los políticos corruptos de su país, al expresarse acerca de un poder judicial cortesano y mercenario, que cuando el puesto de los prevaricadores de la justicia está en la magistratura judicial, el de los hombres honestos está en la cárcel'. REGRESAR |