El bazuco y la cocaína, drogas altamente tóxicas, son derivados de la milenaria hoja de coca. No es que masticarla produzca, a priori, el mismo efecto que aquéllos logran, pero a juicio de expertos, su consumo no es compatible con un buen estado de salud real. A esa conclusión se llegó esta semana en la conferencia 'Mitos y realidades sobre la hoja de coca', organizado por la Facultad de Farmacia de la Universidad Central de Venezuela. Allí la profesora Daniela Pascualato recordó que la hoja de coca, que proviene de la planta Erythroxylum coca, 'contiene dieciocho alcaloides y uno de ellos es la cocaína. Cuando masticas la hoja estás absorbiendo cocaína'. Recordó que culturalmente los indígenas que habitan en zonas de altura considerable, la utilizan para 'aliviar la sensación de falta de oxígeno, porque les da fuerza y les mitiga el hambre y el sueño'.
Sobre la cocaína, Pascualato dijo que al consumirla se distribuye por todo el cuerpo ingresando 'rápidamente' al hígado, corazón, pulmones, riñones e incluso la placenta, por lo que 'es absorbida por el feto' cuando se trata de una mujer embarazada. Este alcaloide, dijo la experta, 'produce euforia, sensación de energía, lucidez, disminuye la sensación de fatiga y la persona se siente como muy brillante, pero cuando el consumo es habitual llega a producir depresión e irritabilidad'. REGRESAR |