Hay misiones para todo. De acuerdo con el vicepresidente del Sindicato Unitario del Magisterio (SUMA), José Miguel Briceño, el gobernador del estado Trujillo, Gilmer Viloria, se ha destacado en sus funciones por poner en correcto funcionamiento la Misión Engaño, según informó El Tiempo.
Briceño aseguró que los instructores de educación física I, II y III, así como los auxiliares de preescolar y biblioteca han tenido que esperar diez años –de los cuales siete han sido bajo el mandato de Viloria– para lograr el reconocimiento de grado, una obligación contractual que está establecida en la Ley Orgánica del Trabajo y en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. El vicepresidente del SUMA indicó que el gobernador no puede escudarse en el argumento de que ha destinado 'inmensos recursos (...) en las construcciones, reparaciones de escuelas, dotación de material didáctico, tecnológico, y en el pago de las prestaciones sociales de los educadores', porque ni esas las paga.
Para Briceño, ello indica que la gobernación ha tenido algunos recursos extra que le permitían cancelar lo que se acordó en las cinco convenciones colectivas, y aprovechó para aclarar que sus denuncias no buscan obstaculizar el desarrollo de las comunidades, los niños y sus padres, sino exigir el respeto a los derechos humanos. REGRESAR |