Nada bueno sale de los discursos incendiarios.
Alguna vez el presidente Chávez confesó que, de haber estado desempleado y no tener cómo alimentar a su hija, él también habría incurrido en el robo. Ahora, esta máxima revolucionaria parece orientar a los que, para evitar las colas, prefieren los atajos delictivos.
Al menos eso fue lo que ocurrió el martes en la noche en la sede del Mercal Lago Azul, Los Haticos, en Maracaibo, donde, según informa La Verdad, unas doscientas personas dejaron sin leche a 155 casas de alimentación adscritas a este programa gubernamental. Los empleados del centro de acopio aseguran que entre lo sustraído figuran 300 bultos del inventario a distribuirse en casas de alimentación de la región zuliana.
Los saqueadores cargaron, además, con tres cavas de enfriamiento, equipos para la colocación de alimentos, aires acondicionados y computadoras. Y aunque no se los llevaron, gracias a la actuación de la policía y la GN, el vandalismo afectó a otros rubros depositados en la parte interior del local. Pasta larga, pan, harina precocida, cajas de mortadelas y bultos de jugos quedaron esparcidos en el almacén, lo que agudizó el malestar de los empleados. Estos acusan a la coordinación MercalZulia porque estaba notificada de que eso podía suceder y no hicieron nada. Denuncian que, en 2007, se registraron varios robos de productos dado que no existen condiciones de seguridad ni vigilancia.
Pero hay más. Los empleados del centro, con respaldo del Sindicato Único Nacional de Trabajadores Bolivarianos de Mercal, denuncian irregularidades en la compra de equipos. En las afueras, los vecinos acusaban a efectivos de seguridad de sustraer productos, y Vidalina Ochoa, de la misión Madres del Barrio, pedía mejor distribución de los alimentos, 'porque hay escasez y allí están acaparando leche, pollo y azúcar'. REGRESAR |