Se cumplen hoy 19 años del 27 de febrero de 1989, cuando se produjo el llamado 'sacudón' o 'Caracazo', trágico y doloroso estallido social que enlutó a muchas familias venezolanas, cuando en Caracas y otras ciudades del interior del país la gente salió a la calle y se produjo una ola de protestas y los saqueos que parecían incontrolables. La explosión social se produjo ante las medidas anunciadas por el presidente Carlos Andrés Pérez, que iniciaba su segundo mandato. Una de las primeras medidas fue el aumento del combustible y como consecuencia el incremento de las tarifas del transporte público.
Las principales medidas anunciadas, en resumen, fueron: someterse a un programa bajo supervisión del FMI, con el fin de obtener aproximadamente 4 mil 500 millones de dólares en los tres años siguientes; liberación de las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor de 30%; unificación cambiaria con la eliminación de la tasa de cambio preferencial; determinación de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realización de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante.
Asimismo, liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 renglones de la cesta básica; anuncio del incremento no inmediato, sino gradual, de las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable, electricidad y gas doméstico; aumento anual en el mercado nacional durante tres años de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio de 100% en el precio de la gasolina.
Igualmente, aumento inicial de las tarifas del transporte público en 30%; aumento de sueldos en la administración pública central entre 5% y 30% e incremento del salario mínimo; eliminación progresiva de los aranceles a la importación; reducción del déficit fiscal a no más de 4% del producto territorial bruto; congelación de cargos en la administración pública.
El día 28, el presidente Pérez, reunido en Consejo de Ministros, ordenó a la Guardia Nacional y al Ejército reprimir los disturbios. Igualmente, decretó el estado de emergencia, previsto en el artículo 240 de la Constitución de 1961, con lo que quedaron suspendidas algunas garantías constitucionales durante los 10 días siguientes.
Fue, pues, el Caracazo no sólo una respuesta a las medidas empobrecedoras impuestas por el FMI y acatadas por el Gobierno de Carlos Andrés Pérez, sino también la expresión popular que no tenía forma de canalizar su descontento ante la corrupción generalizada y la crisis generada por los gobiernos de la democracia representativa. REGRESAR |