Los transportistas alegan que, según la Ley de Tránsito, en los primeros tres meses del año deben revisarse las tarifas, pero los usuarios y las autoridades consideran que 'revisión' no implica 'incremento' y eso ha generado conflictos que terminan pagando los viajeros.
Francisco Quevedo, dirigente de la Central Unidos de Vargas, señaló que los insumos de los vehículos han subido y, aunque muchas de las camionetas que integran las líneas han sido repotenciadas, en algunas rutas es necesario cambiar las flotas, pero no reciben respuestas del Fondo de Transporte Urbano.
También advierten del grave problema de inseguridad que los agobia y que impide que puedan cumplir la ruta y el horario, tal como está establecido.
Aseguran que, si bien las autoridades policiales han hecho una batida contra los pillos, los atracos se producen a diario, porque no se ha determinado dónde se montan los asaltantes. REGRESAR |