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| Una revisión de los estudios y datos estadísticos refleja que a pesar de los 2.500 millones de litros que anualmente se consumen en el país, de los cuales una sola marca, Polar vende cerca de 2.000 millones de litros, no existe interés en conocer el efecto en los jóvenes. Ninguna Fundación pública o privada se ha ocupado de este tema. Sin embargo, en el VI Congreso Internacional de Prevención y Asistencia de las Adicciones celebrado en Buenos Aires llamó la atención que en ese país, la cerveza ha sido probada por un gran porcentaje de jóvenes: 94 %. Son más los jóvenes que nunca han probado cigarrillos (22%) o vino (20%), que los que no han probado cerveza (6%), por lo cual es la bebida más consumida después del agua o de la leche. Por otro lado, el 80% de los jóvenes cree que en una fiesta se necesita como mínimo, un litro de cerveza por persona. Otros datos estiman que el 72,8% de los jóvenes encuestados calculan más de dos litros de cerveza por persona para una fiesta. ¿Por qué se consume cerveza? El consumo de cerveza se basa en la entrada al mercado de “nuevos consumidores” generalmente menores de edad que son atraídos a través de 3 ejes. El primero tiene que ver con su vulnerabilidad, es decir, no alcanzan la madurez y el grado de conciencia necesarios. Es incomprensible que el Estado venezolano, que percibe un impuesto por la venta de bebidas alcohólicas y cigarrillos, no tenga una campaña de concientización juvenil sobre los riesgos que produce un consumo temprano de los mal llamados “alcoholes suaves”. ¿Por qué no existe esta política en un gobierno revolucionario que dice preocuparse por los jóvenes? ¿A quién beneficia la ausencia de esta política? ¿Por qué no se desarrolló una política comunicacional como la de “Contrabando Cero” que tuvo una gran aceptación? ¿Por qué somos eficientes en el cierre de negocios por problemas de recaudación y no somos tan tajantes ante la venta de licores a menores? El segundo es la disponibilidad, es decir, se encuentra libremente y se vende sin problemas o recatos. En este caso la estrategia de venta de cervezas en el país es muy simple: donde sea y como sea! Por eso un gerente de mercadeo expresó hace 8 años que la “marca ha desplegado más de 130 mil puntos de venta, destaca las bondades de disponer de tecnología de punta para el manejo y control de esta área.” Según las cifras de ANSA, el número de supermercados para esa época no pasaba de 1500, digamos que incluyendo licorerías, bodegones, restaurantes, bares, etc., sean 50.000 establecimientos, generosamente, 80.000, ¿Dónde está el resto de los establecimientos? En los barrios pobres de nuestros país, lugares donde las “estrictas” regulaciones sobre expendio de licor, no se pueden aplicar. El “Sistema Iceberg” de administración de ventas ofrece planos digitalizados de todo el país que da cuenta de la información geográfica de cada punto de venta, zona de venta, vendedores, áreas de supervisión y territorios de agencias o compañías vendedoras independientes. Comparemos esta cifra de 130.000 con otro producto de consumo masivo, como la Coca Cola, que en el mismo año 2000 tenía 53.000 puntos de venta, incluyendo la venta en puntos informales. La diferencia es abismal. Esta estrategia se ha denominado “hogares productivos”, es decir, puntos de venta en los barrios para arreciar el consumo. El tercero es la tolerancia social, que tiene que ver con la presentación de la cerveza como una bebida suave, que no genera mayores problemas. En un estudio denominado “Consumo de alcohol en escolares: descenso de la edad de inicio y cambios en los patrones de ingesta” realizado por el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Universidad de Murcia, se encontró que en España la edad media de inicio en el consumo fue 12,2 años. La tasa de bebedores habituales se incrementa significativamente con la edad, pasando del 15,6% a los 12 años hasta el 83,1% a los 17. Es decir, sin ser adultos, ya están incorporados al consumo de alcohol. Adivinen la bebida de inicio: la cerveza! Y es que nadie se sorprende de que a los 15 años un joven beba cerveza. Las “limitaciones” publicitarias En Venezuela se han hecho “esfuerzos” para limitar el consumo o inducir el “consumo responsable”, todo esto en el ámbito de la publicidad formal. Sin embargo, un estudio elaborado por el Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Educación a Distancia (UNED) y divulgado el 2007 en Madrid expresó que “la eficacia de una restricción de la publicidad de la cerveza sobre su consumo global sería 'casi nulo'. Según el estudio, los factores que más inciden en el consumo total de cerveza son las variaciones en el nivel de renta, en un 47% ; el precio de la cerveza, en un 41%; la época, 11% y la publicidad, en un 1%. Por lo tanto, las limitaciones a la publicidad de cerveza no son una medida efectiva para evitar los casos de abuso en el consumo de alcohol, tal y como se ha hecho creer. Además en Venezuela, se hace una propaganda subliminal que tiene que ver con la promoción de las maltas, lo cual induce al consumo. Tal ha sido el fracaso de esta política, que las cifras de la organización internacional “Alcohol in Moderation” conocida por las siglas AIM, presentan a Venezuela como parte del grupo de países con mayor consumo per cápita de alcohol. El consumo nacional en cerveza con dos mil 500 millones de litros por año; whisky, 40 millones de litros; y rones, 26 millones litros, por lo que el consumo anual equivalente a alcohol puro es de 4,38 litros/persona, distribuidos en 3,6 en cerveza, 75%; 0,61 en whisky; y 0,4 litros en ron. En estas cifras aparecen los países como Irlanda, 11,6; Alemania, 10,6; Italia 8,0; EUA, 6,6; y Suecia, 4,91. Los pobres son los que más consumen En un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, denominado “Análisis del Consumo de Cerveza en Monterrey” se determinó que existen 3 factores que favorecen el consumo de cerveza: el ingreso, relacionado con el precio; la escolaridad; y la edad. Se determinó que en los estratos bajos, cuando aumenta el ingreso, se incrementa el consumo. Sin embargo, a mayor escolaridad, baja la propensión a consumir más. En los estratos medios, existe un consumo moderado, que se mantiene con nuevos consumidores. Su importancia radica en que generan un efecto demostración en los estratos bajos. En el alto, es bajo el consumo. Volviendo al factor de disponibilidad, tenemos que en esos 50,000 puntos de venta, cínicamente denominados “hogares productivos”, ubicados en los estratos bajos, es donde se concentra el gran negocio de la cerveza en Venezuela. Pareciera que el “nuevo opio” de los pobres, haciendo alusión a la frase de Carlos Marx sobre la religión, es la disposición sin limite, indiscriminada y a bajos precios de esta bebida alcohólica por lo que se puede considerar que funciona como un mecanismo de opresión que mantiene sedado a los menos favorecidos y que crea una sociedad adicta, donde tampoco escapan los estudiantes. En este segmento, es común ver las tragedias familiares por accidentes y pérdidas de estudios debido a los excesos del alcohol REGRESAR |
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