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| Los seis bultos de harina de trigo que consume al día la Panificadora Caracas, en San Antonio del Táchira, les llegan de Cúcuta camuflados en carros particulares y por las trochas. El nuevo tipo de “importación” lo ha tenido que hacer desde hace más de 20 días, tras la aguda escasez de este producto que afronta el estado Táchira, donde los panes, las tortas y los ponqués que consumen los venezolanos de esa región fronteriza llevan por dentro el sabor colombiano.' Gracias a Dios por ahora no nos han quitado nada, porque esa gente que la trae sabe cómo se la rebusca para pasarla por el río. Infortunadamente nos sale mucho más costosa, pero es la única forma que tenemos para mantener la panadería abierta', confiesa Nancy Rondón, una de sus propietarias. Control de la Guardia El riesgo de perder sus pedidos lo corre a diario con la Guardia Nacional Venezolana, que no solo controla el paso de mercancías por las trochas o caminos verdes, sino que sumados a los funcionarios de la Aduana realizan permanentes requisas en los puestos de control de los puentes internacionales. Fuera de eso, cada bulto de harina, de 50 kilos, que solicita de Cúcuta, le sale casi el triple de lo que le cuesta en Venezuela. Mientras en el mercado local vale alrededor de 90 bolívares fuertes (unos 38 mil pesos), traerla desde Colombia le significa pagar 250 bolívares (105 mil pesos).Además, cada pedido que hace le representa pérdidas, pues tiene el problema que en Venezuela, el precio del pan es regulado y le es imposible hacerle algún alza a cualquiera de sus productos.'Prácticamente hacemos el pan para mantenernos, porque tengo empleados y si cierro las puertas, ellos salen a volar y yo no los puedo mantener sin hacer nada', explica Nancy, quien tiene abierta su panadería hace más de 30 años. Desabastecimiento Según la Cámara de Comercio de San Antonio, el desabastecimiento de harina no es solamente en San Antonio, sino en todo el estado Táchira. Una de las razones que evidencia la escasez es que ahora las panaderías no cierran a las 9 y 10 de la noche, sino a las 6 y 7 p.m. 'Lo que tengo entendido es que el pan que nos estamos comiendo aquí es hecho con harina de Colombia, porque no hay otra opción, o si no ellos ya habrían cerrado', afirma un dirigente del ente gremial.Pero el proceso que siguen las panaderías de San Antonio es diferente al de San Cristóbal, donde se limitan a lo poco que les llega del interior del país, porque para ellos, es muy difícil sacar harina desde Cúcuta y los pocos que la llevan lo hacen con mucha dificultad, en carros particulares y de a un bulto en la mañana, otro en la tarde y un tercero en la noche.Pero lo curioso de toda esta cadena comercial es que hay pan elaborado en San Antonio, con harina colombiana, que en la noche regresa a Cúcuta.Así lo cuenta Luz Marina Romero, empleada de un almacén de ropa femenina. 'Como no tengo tiempo de ir a la tienda, cuando llego en la noche, llevo de una vez el pan del desayuno para la casa. Lo que no sabía, es que ahora, es colombo- venezolano', confiesa la mujer. REGRESAR |
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