|
|
|
| Sobradamente, está comprobado que las naciones más prósperas (y felices) del mundo son aquellas donde más se dinamiza y acrecienta la libre competencia comercial privada, además de estar debidamente protegida por leyes del Estado. En Venezuela ocurre todo contrario. Si “el pueblo” esperaba que el ahora “gobierno-dependiente” BCV instrumentaría medidas para reducir la evidente inflación (y recesión, por no hablar de que el desbalance entre la oferta y la demanda y la inflación acumulada ha sido de 24% en los últimos 12 meses), más bien lo que está es incentivando el decrecimiento económico, muy especialmente entre los particulares (ahora con el aumento a 32 % de las tarjetas de crédito), a la vez que desestimulando el ahorro (al generar menor poder de compra y a pesar del alza en las tasas de interés para cuentas de ahorro y a plazo); el Min. de Finanzas esta poniendo en jaque a la banca privada al ir traspasando los fondos al Banco del tesoro y Bandes, entre otros; el cupo anual por Internet se redujo de 3.000 a 400 dólares y las tarjetas prepagadas (por US$5.000 anuales para viajes) fueron eliminadas; entre enero de 2005 y enero de 2008 la deuda por financiamiento y préstamos para comprar automóviles aumentó en ¡791 %! (ahora es mucho más reducida la capacidad de compra de automotores y autopartes con el nuevo tope, sin olvidar sumar los nuevos impuestos y requisitos); cae 2% la construcción asociada al gobierno; CADIVI continuando con los retrasos de hasta cinco meses -y más- en la entrega de divisas (los intereses de mora deben pagarlos las empresas); las tasas activas para el agro se encuentran en 14% y en el área de turismo al 18% promediadamente; aumentó hasta el papel oficio (costo que el flujo de caja deberá reconducirlo, en no pocos casos, al alquiler de las fotocopiadoras, “tonner” y demás, por hablar sólo de una “muestra chica” como los cybercafé y demás pequeñas empresas de copiado); la producción nacional (la de alimentos cayó 2 % en los últimos 4 meses) a muy duras penas logra cubrir el 58% de la demanda nacional total (en 2006 cubría el 70 %); en los últimos 5 años las importaciones no petroleras subieron 241% (consumiendo más del 70% de las divisas por crudo); de 12.000 empresas que había en 1999 se ha perdido más del 40%; medio millón de personas perdieron el empleo en enero; y sin contar aquí el encarecimiento (además de escasez) de alimentos, medicinas y el aumento de protestas por falta de pago en las dependencias del gobierno. Es el venezolano quien vive “bajo fuego”. Ésta es la verdadera guerra que realmente está “produciendo bajas” y mermando al país a todo nivel… Cualquier otra es mero “trapo rojo”. REGRESAR |
| Fecha publicada: 04/03/2008 Fuente: Reporte Tema: economia
|
*** noticias no disponibles *** |
|