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Mientras los conductores que cubren las rutas del norte de la ciudad paralizaban el tránsito automotor para clamar mayor protección luego de que fuera asesinado uno de sus compañeros, un antisocial aprovechaba la circunstancia para hurtar una de las unidades que se encontraba aparcada al final de la avenida Baralt.
El delincuente fue atrapado por uno de los choferes, pero cuando intentaban lincharlo se interpuso un funcionario de la Policía Metropolitana. 'Esto es lo que sucede en el país. A pocos metros de aquí, en el Panteón Nacional, tienen un acto con presidentes extranjeros, pero a ellos no le muestran la realidad que vivimos', dijo el chofer Joaquín Sandoval cuando abandonaba el puesto policial Diego de Lozada, situado en el sector Sabana del Blanco.
A las seis de la mañana los conductores de diferentes rutas paralizaron el tránsito automotor en la avenida Baralt y en la avenida Fuerzas Armadas. Albergaban la esperanza de que algún funcionario gubernamental los atendiera para desahogarse por el asesinato del conductor Milton Ramírez, de 34 años. Los manifestantes contaron que la noche del martes, un antisocial, tras despojar a los pasajeros de sus pertenencias, le disparó a la cabeza al conductor.
'No dejó hijos huérfanos, pero era el único sustento de su hogar', dijo Andrés Serrano. 'El colmo es que la zona roja más peligrosa es Cotiza y paradójicamente allí se encuentra la sede principal de la Policía Metropolitana y además funciona un Comando de la Guardia Nacional'.
Durante cinco horas se mantuvieron los transportistas en la calle mientras velaban el cadáver de su compañero. Freddy Morales, presidente del Tribunal Disciplinario de la línea San José-Silencio, lamentó que las autoridades hagan poco para protegerlos. 'No pedimos nada extraordinario. Sólo exigimos que nos protejan como venezolanos. Cada día asaltan seis unidades y nadie denuncia porque se sabe que la policía no hará nada por atrapar a esos delincuentes'.
Morales comentó que de nada valieron los graffitis que hace una semana colocaron en los cristales de los autos para pedir mayor seguridad.
'Es insólito que en Cotiza los delincuentes hagan de las suyas y allí queda la Comandancia General de la PM. De noche se acuestan y en el día se dedican a cuidar a los políticos. A veces los mandan a reprimir a los pobres estudiantes. Esa es la realidad que vivimos y lo digo como simpatizante del proceso', señaló el chofer Carlos Lobo.
Lobo también recordó que los guardias nacionales los detienen si pisan un cono en la ruta. 'Sabemos que esta vez tampoco nos prestarán atención, pero es una manera de desahogarnos. La delincuencia nos tiene hasta la coronilla y lo triste es que nadie nos hace caso', dijo el señor Lobo.
Las adyacencias del Panteón Nacional fueron ocupadas por efectivos de Casa Militar y de otros cuerpos de seguridad mientras realizaban un acto protocolar. Al culminar el evento los funcionarios se marcharon y dejaron a los transportistas en la calle. El tránsito colapsó en la Cota Mil, en la avenida Baralt, la avenida Fuerzas Armadas, la avenida Urdaneta y parte de la urbanización San Bernardino.
'En la Cuarta República nos atendían y nos escuchaban, ahora ni siquiera nos escuchan y esa es la realidad', dijo el chofer José Luis Aranguren cuando sus compañeros disolvían la manifestación para asistir al sepelio del colega asesinado.
Convocaron a una reunión para estudiar un posible cese general de actividades para repudiar la inseguridad. REGRESAR |
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