¡Se acabó la guerra! Poco duró y da la impresión de que no mucha gente creyó en ella. Vanos fueron las pataletas de Chávez, los sigilosos silencios y amenazas cibernéticas de Uribe, las melodramáticas declamaciones de Correa o las chapuceras cabras de Ortega. No lograron convencer sino a algunos ingenuos de la galería y es posible que todos hayan perdido bastante credibilidad. No habría que olvidar que Fidel –o lo que queda de él, intelectualmente hablandoy el canciller Pérez Roque, que pasaron tan agachaditos en tan solemne momento histórico, agregaron el divertido colofón de que los brillantes presidentes latinos vencieron a los Estados Unidos que pretendía enfrentarlos .Y tanto que se dijo que Uribe era poco menos que un lacayo, un perro de presa del Imperio. Pamplinas, según el patriarca invernal. Nórdicos contra latinos: puritito marxismo del siglo XXI.
El que sí se murió de verdad fue Raúl Reyes y sus acompañantes. También el denominado Iván Ríos, devorado por los suyos. Ambos altos jefes de la FARC. Es verdad ese ruso que encarcelaron en Tailandia, algo así como el hombre más malo del mundo, traficante de bajas humanas, señor del genocidio. Lo demás es parte de las incoherencias y sobre todo vacíos de un guión que parece escrito por un pleno de la dirigencia del Psuv.
Por ejemplo, ¿nos quedaremos sin saber qué más dicen las computadoras sobre Chávez? Nos faltaban dos por revisar. ¿Son imaginarios los trescientos millones de dólares? ¿O las armas usaditas pero todavía capaces de volarse unos cuantos sesos? ¿Y el ministro de seguridad de Ecuador que se andaba exhibiendo con el número dos (o uno) de la FARC, dando testimonio de su formación en el oficio, andaba buscando rehenes para que Chávez no se los llevara todos y/o garantizándole al guerrero que hasta en piyamas podía dormir bajo el acogedor cielo ecuatoriano? Nada sabremos, sobre todo, de las cartas bajo la manga que Uribe promete llevarse a la tumba. No hay derecho. ¿Y por qué traicionaría Uribe, versión Fidel, a sus protectores gringos que tan bien se han portado con él? A lo mejor lo que quiere es firmar un tratado de libre comercio con Nicaragua. O ser protegido por los eficientes ejércitos de Ecuador y Venezuela, probados en mil combates, a pesar de ser acoquinados por las famélicas FARC que los vapulean implacablemente.
Yo no voy a referirme al gran final porque siento humedecerse mis ojos.
Que grandeza de corazones. A pesar de esa mirada de odio de Correa ante el saludo de Uribe, pero que no le impidió tenderle la mano fraternal ¿Cómo fue posible en tan pocos días, y aún en unas cuantas horas en esa efímera reunión, pasar del momento prebélico a la comunión de los santos? Parecen cosas más bien de la CIA que utilizó uno de esos polvos letárgicos que alteran los cerebros, el famoso Cerepol por ejemplo. O que haya sustituido las imágenes reales por una intromisión satelital , parte del plan Balboa que descubrió nuestro Pedro Carreño? Porque si uno fuese más ocioso de lo que es podría contar las toneladas de adjetivos oprobiosos que nuestro Presidente endilgó al hermano Uribe apenas ayer. Entonces qué pócima, cuál babalao, le cambió el alma en un abrir y cerrar de ojos.
La cosa es que no hay derecho a que se nos burle mediáticamente con un producto dramático de tan mala calidad. Que más de una madre de un conscripto haya llorado -¡ay Rafaelito, hijo mío¡- cuando el Caudillo le dijo al ministro de la Defensa, que ha aprendido a dormitar disimuladamente todos los domingos, mándeme diez batallones para la frontera. Y el general sorprendido le preguntó al ministro de al lado, ¿diez qué fulanito?. Batallones, batallones y para la oreja.
Pero, a pesar de tanto teatro bufo, yo creo que lo de la muerte de Raúl Reyes, el calvario de Ingrid y otras imágenes son de verdad.Y que algún día las cosas se van a poner serias, desgraciadamente. REGRESAR |