Las pérdidas ocasionadas por la paralización de las relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia, a propósito de la decisión del presidente Hugo Chávez de apostar a 10 batallones de guerra en la frontera con el vecino neogranadino, como muestra de solidaridad a su homólogo, Rafael Correa, ascendieron a 25 millones de dólares, durante los cinco días que duró el conflicto.
Mientras los gremios afectados dialogaban con el gerente de la Aduana Principal de San Antonio del Táchira, entre ellos el presidente de Fedecámaras de esa entidad, José Rozo Lizcano, en la XX Cumbre de Presidentes del Grupo de Río salía humo blanco, cuando entre abrazos y risas, los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez decidieron poner fin al nuevo impasse diplomático que llegó a niveles elevados de beligerancia por parte del mandatario venezolano.
Concluido el informe de restitución de las relaciones comerciales, Rozo aseguró que para el próximo lunes el tránsito comenzará a fluir de manera completamente normal. Explicó que no se dio curso ayer mismo al transporte de carga dado que, para el momento de la solución del conflicto, las almacenadoras se encontraban cerradas, y suponían que no habría variación del escenario planteado.
Para este lunes entonces estarán activadas las operaciones aduaneras de importación, exportación y tránsito.
EL CÍRCULO DE PÉRDIDAS
El dirigente gremial destacó que las pérdidas se cuantifican a lo largo de una extensa cadena, que incluye no sólo el transporte que está paralizado, sino además todos los sectores fronterizos que se alimentan económicamente de ese transporte.
Precisó que la carga en tránsito, a pesar de que no paga impuesto, afecta a un sinnúmero de familias que viven de ese mecanismo.
Para dar una idea, Rozo destacó que por los puentes internacionales circulan unos 40.000 vehículos diarios, de los cuales cerca de 15.000 van a San Cristóbal y a otros municipios, mientras que los restantes se dirigen a diferentes destinos nacionales. Tales cifras evidencian la importancia del comercio puntual de la frontera, del cual viven miles de personas.
Al mismo tiempo, señaló que existen otras mermas asociadas, como el gasto de la propia unidad, el almacenaje, y por otro lado, las pérdidas arancelarias de las aduanas que, a decir de Rozo, afectarán las metas de recaudación planteadas.
El comercio es otro de los grandes golpeados de la zona, toda vez que los empresarios se nutren de esas mercancías para abastecer sus inventarios. Indicó Rozo que muchas tiendas han reportado pérdidas durante la semana que duró el conflicto.
GASOLINA RESTRINGIDA
Por su parte, el presidente de la Cámara Binacional de Transportistas Fronterizos, Celestino Moreno, no vio los mismos resultados de Rozo, ya que no tuvieron noticias de que se levantaría la medida de restricción al suministro de combustible a las gandolas.
Moreno indicó que la información del desenlace de la cumbre del Grupo de Río debería repercutir para que se solventen todos los bemoles que están enfrentando las relaciones entre ambos países.
COMPÁS DE ESPERA
Aun cuando el ministro de Alimentación, Félix Osorio, había informado este viernes que sería restringida la entrega de licencias a los empresarios que decidieran importar productos desde Colombia, otro panorama seguramente se presentará tras la resolución del conflicto binacional.
No obstante, Osorio ratificó que la intención del Gobierno es diversificar las fuentes de suministro, por lo que siguen en la búsqueda de nuevos mercados para la adquisición de rubros deficitarios en producción nacional, especialmente alimentos como carne, leche, pollo y huevos.
'Estamos estimulando a los importadores privados para que acudan a otros mercados, tal como lo ha hecho el Gobierno nacional', dijo, al tiempo que recordó que el Ejecutivo no realiza compras directas en la nación neogranadina. REGRESAR |