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La presencia en Venezuela del presidente de la FIFA, Joseph Blatter, durante la final de la Copa América, fue el momento propicio para que el país solicitara formalmente la sede del campeonato mundial juvenil de 2011. En aquella ocasión, en medio de condecoraciones por aquí y por allá, el gobierno nacional, a través del presidente Hugo Chávez, apoyó la idea de albergar la justa, contagiado por el ambiente que se vivía en el torneo continental.
En días recientes, tras un primer filtro, la FIFA dio a conocer la lista de países que competirán por la designación del Mundial sub-20: República Checa, Portugal, Mozambique, Colombia y Venezuela son las naciones que han manifestado su interés de ser sede da la máxima competición que organiza la FIFA después del Mundial de mayores. 'Es importante que estemos figurando entre los aspirantes; la decisión de la FIFA se conocerá próximamente y aguardamos con el ánimo de escuchar una respuesta positiva', dijo el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Rafael Esquivel.
El dirigente es optimista en cuanto a la posibilidad de que el país llegue finalmente a ser designado como sede: 'Hay muchas probabilidades, incluyendo la buena voluntad que ha manifestado el presidente de la FIFA, además de que también tenemos el apoyo de Julio Grondona, presidente de la Asociación de Fútbol Argentina y vicepresidente del organismo, y espero que también el presidente de la Conmebol nos apoye'.
Según el federativo, Venezuela cuenta con toda la infraestructura necesaria para albergar el torneo mundialista, ya que cuentan con nueve estadios de primer nivel y tecnología de punta que dejó la pasada Copa América de 2007. Esquivel considera que un Mundial sub-20 tiene mayor poder de convocatoria que uno de categoría sub-17, 'porque tiene jugadores más importantes y esto es un beneficio para todos'.
LAS CARTAS
Ciertamente el punto fuerte de Venezuela es la infraestructura de los estadios que dejó la Copa América. Sin embargo, las obras de buena parte de esos escenarios todavía no han sido culminadas, como en el Metropolitano de Barquisimeto, el Monumental de Maturín, el Olímpico de Caracas y el Agustín Tovar de Barinas.
'Si esos escenarios no están terminados, se jugarán en otros que sí estén aptos', señaló Esquivel, recordó que el último Mundial efectuado en Canadá se jugó en seis ciudades. El dirigente admitió no obstante que el cuaderno de obligaciones de la FIFA para otorgar una sede sub-20 es mucho más exigente que el que tiene la Conmebol para acoger una Copa América.
Además, no es lo mismo recibir a 12 naciones de un mismo continente que a 24 de todas partes del mundo. En ese sentido, el compromiso gubernamental debe ser aún mayor en cuanto a la necesidad de proveer todo el apoyo a la organización y el aporte de recursos que demanda una competencia como ésta. También es obligación tener sistemas de transporte de primerísimo nivel y redes hoteleras de jerarquía, ya que se trata de un evento ecuménico.
Durante la Copa América, si bien la mayoría de los escenarios eran majestuosos, la organización falló en cuanto a los servicios de transporte para el traslado entre ciudades, así como en el tema de los hoteles. Otro aspecto que empañó a la pasada Copa América fue el sistema de venta de entradas, que sin duda fue la mancha negra de la justa. A estas fallas se suma la endeble opción de Venezuela en el sentido de que nunca ha asistido a un Mundial de la categoría.
LOS RIVALES
Portugal, aparte de ser un país futbolístico, posee una infraestructura de primer nivel que heredó tras haber sido sede de la Eurocopa 2004. Los lusitanos ya albergaron un Mundial juvenil en 1991, cuando fueron campeones.
Otro competidor fuerte es República Checa debido a que se trata de una nación europea. Cuenta con un óptimo sistema de transporte y además es un destino turístico por excelencia, por lo que posee una red de hoteles de primer nivel. No se puede dejar de lado que son los actuales subcampeones del mundo, por lo que tiene a su favor ese aspecto deportivo. En su contra se encuentra la infraestructura en los estadios, que a lo sumo pueden llegar a sólo cuatro escenarios de condición aceptable. Los checos también optan para organizar el Mundial sub-17 para el mismo año 2011 y de ser designados quedaría descartada su opción para el sub-20.
Las autoridades colombianas quieren organizar desde hace tiempo una competencia deportiva de gran envergadura. El año pasado manifestaron su interés de competir con Brasil para albergar el Mundial de mayores de 2014. Sin embargo y en vista de su escasa opción, declinaron esa candidatura y centraron sus esfuerzos para organizar el de la categoría juvenil. Fue de las primeras naciones que inscribió su candidatura para organizar la cita de 2011 y cuenta con el apoyo total de su gobierno. Se trata de un país futbolístico que siempre ha destacado en mundiales sub-17 y sub-20. Pero en su contra cuenta con una infraestructura en estadios inferior a la de Venezuela. Muchos estadios colombianos no poseen sillas en todas sus localidades.
Mozambique tiene menos posibilidades. Se trata de un país africano con un alto nivel de pobreza, sus estadios no son de primer nivel y carece de una red de transporte y hoteles necesarios para ser sede de una cita deportiva de esta categoría. Otro aspecto que atenta contra sus opciones es que para el 2009, otra nación africana será sede del Mundial sub-20, Egipto, por lo que no se prevé que la FIFA repita un mundial en otro país del mismo continente.
La FIFA designará en su próximo congreso de mayo en Sydney, Australia, el país que será en definitiva la sede del Mundial sub-20 de 2011. Venezuela, como las demás naciones, ya echaron sus cartas. A ver qué sucede. REGRESAR |
| Fecha publicada: 25/03/2008 Fuente: TalCual Tema: deportes
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