|
|
|
El conflicto laboral que mantiene desde el 12 de marzo el proveedor de piezas metálicas para vehículos, Metalpress, comenzó a generar números negativos en MMC Automotriz, firma que comercializa en Venezuela las marcas Hyundai, Mitsubishi y Fuso. El vicepresidente ejecutivo de la ensambladora, Víctor Quintero, informó que las pérdidas del fabricante de autos, obligado a cerrar su planta en el estado Anzoátegui debido al cese de suministros de partes automotrices, ascienden a 8 millones de bolívares fuertes diarios.
Quintero señaló que cerca de 700 vehículos han dejado de salir de la planta de Barcelona, donde se ensamblan 95 carros diarios. 'El problema para nosotros comenzó hace 7 días cuando tuvimos que cerrar nuestras operaciones al no poder contratar otro proveedor que nos suministre las piezas metálicas, porque nuestros equipos permanecen retenidos en Metalpress', agregó.
El directivo destacó que funcionarios de un tribunal ayer intentaron entrar en la fábrica de Metalpress con una orden para retirar los herramentales de MMC Automotriz, pero los trabajadores de la compañía impidieron el paso. 'Estamos en un estado de indefensión.
Lo único que se pudo hacer fue levantar un acta para dejar constancia de cómo nos afecta un problema laboral que resulta totalmente ajeno a MMC', dijo.
Los empleados de Metalpress aseguraron que la toma de la fábrica continuará hasta que los dueños de la empresa se comprometan a cancelar la liquidación de los 74 trabajadores afectados. Sin embargo, Quintero enfatizó que el propietario de la compañía, Gino Giannoni, anunció su disposición de honrar los compromisos laborales.
'Las soluciones ofrecidas por los trabajadores de Metalpress para salir del conflicto, no son viables. Una de ellas es que MMC Automotriz absorba a quienes laboran en esa fábrica y active esa área de producción en nuestra planta. Esa situación no es posible para la ensambladora', expresó.
Alerta de cierre indefinido.
El vicepresidente ejecutivo de MMC Automotriz no precisó en cuánto tiempo la empresa podría anunciar un cierre indefinido, pero alertó que el conflicto con el proveedor es un obstáculo más que agrava la situación.
'Tenemos más de 3.000 unidades en aduanas que entraron entre diciembre de 2007 y comienzos de 2008 que no han podido nacionalizarse, porque buena parte de ese lote va en contra de la política automotriz, al tener un motor mayor a 3.0 litros. MMC envió varias cartas al Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio advirtiendo que esos vehículos se habían solicitado a las casas matrices antes de salir publicada la nueva regulación del sector. No han entendido que esos pedidos se hacen con 4 meses de antelación', indicó Quintero.
REGRESAR |
| Fecha publicada: 28/03/2008 Fuente: El Nacional Tema: auto
|
*** noticias no disponibles *** |
|