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El error más garrafal que ha cometido Hugo Chávez en sus nueve años de mandato es no querer ver que el Gobierno no puede hacer de todo él solo. En su empeño de hegemonía 'socialista', ha relegado y reducido a su mínima expresión al sector industrial privado, invadiendo el quehacer productivo nacional con empresas estatales, proyectos endógenos o cogestionarios fracasados. Con ello, ha desestimado la experiencia a nivel mundial que corrobora que es trabajando juntos, empresa privada y Estado, como se enrumba a un país al desarrollo sostenido.
En el 2005 confiscó empresas como Venepal, Constructora Nacional de Válvulas y la Hilandería Tinaquilllo, las convirtió en las cogestionadas Invepal, Inveval e Invetex, y a dos años ninguna de las tres termina de despegar. Una consecuencia es que la industria textil venezolana está en su peor momento, ha pasado de exportar US$ 63,6 millones en 2002 a exportar US$ 16,1 millones en 2007. Y de 20.000 puestos de trabajo que generaba en 1999 pasó a generar sólo 1.000 el año pasado.
Chávez también ha maltratado a las empresas petroleras extranjeras, y ha execrado el talento, la profesionalización y la experiencia de la industria nacional. Las consecuencias están a la vista: Una Pdvsa en franco deterioro, produciendo menos de 2.400.000b/d, cuando se deberían estar produciendo más del doble y que a pesar de los ingentes precios del petróleo, está registrando un grave déficit de caja.
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| Fecha publicada: 02/04/2008 Fuente: 2001 Tema: empresas
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