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D esde su oficina ubicada en el Palacio de Miraflores, Andrés Izarra advierte que los medios de comunicación no son el campo de batalla sino las municiones de la guerra de 'cuarta generación' en la que está inmersa Venezuela. Al hacer un balance de los obuses, cohetes y proyectiles con los que cuenta el Gobierno, Izarra aclara que en el espacio radial la desventaja es evidente; en la comunicación impresa, que es decisiva para la formación de opinión pública, no hay un solo periódico de importancia que pertenezca al Gobierno, y la plataforma audiovisual, en la que cuenta con varias pantallas, está en plena reorganización a propósito de la consigna de las 3 R (revisión, rectificación y reimpulso).
Ningún funcionario del Gobierno tenía 'nada que hacer' en la reciente reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa que culminó el domingo pasado. 'No nos vamos a sentar en una mesa con gente que se dedica a mentir, a vociferar y despotricar del Gobierno'. El terrorismo mediático es un término que 'se acuñó en espacios populares', más allá de las audiencias especializadas y académicas.
Algunos periodistas en funciones dentro del Psuv van a experimentar una contradicción 'más temprano que tarde', a propósito del papel que juegan como moderadores de programas televisivos y el papel que juegan como dirigentes de esa organización política. Parece algo inevitable, y Andrés Izarra está muy consciente de ello.
¿Por qué ningún funcionario del Gobierno asistió a la reunión de la SIP? Lo cortés no quita lo valiente, ¿no?
¿Para qué ir a una reunión de gente que ha apoyado golpes de Estado, que practica el terrorismo mediático, que tiene oídos sordos a cualquier planteamiento que sea distinto al de ellos, que no es democrática, que apoya posiciones de injerencia? Ningún funcionario del Gobierno tenía nada que hacer allí.
Nosotros teníamos un evento, organizado por la Agencia Bolivariana de Noticias, que fue el evento contra el terrorismo mediático. Ese era el evento que coincidía, por así decirlo, con la visión sobre lo que está ocurriendo con el terrorismo mediático en el plano internacional.
La gente que está en guerra se sienta en una mesa. Los vietnamitas se sentaron con los estadounidenses en París y llegaron a unos acuerdos o por lo menos discutieron posiciones.
Eso lo da la dinámica del combate. Consideramos, en ese momento, que no había que validar o atender la invitación de un grupo que venía a agredir a Venezuela. ¿No ves la posición del señor Danilo Arbila? ¿Quién puede conversar con ese señor? Para que dos partes se sienten en una mesa tiene que haber respeto. Primero que nada, respeto. El mismo señor Gonzalo Marroquín, que se dedica a vociferar y despotricar en contra de Venezuela en forma permanente, en cada espacio que tiene y sobre todo a mentir. Para nosotros era más importante impulsar la conciencia sobre este fenómeno que es el terrorismo mediático, a través de este foro latinoamericano con periodistas e intelectuales. El saldo fue muy positivo, sobre todo en acuñar el término (terrorismo mediático) en espacios distintos al académico o de especialistas, en los espacios populares. Es un término que clasifica a la SIP de forma muy correcta.
Quiero referirme a un hecho muy concreto: en Venezuela, ofender al Presidente de la República conlleva una pena de cárcel superior a una violación agravada. ¿No es algo para tomar en cuenta?
Aquí no hay nadie preso por eso. A diario se producen constantes insultos contra el presidente Chávez, basta escuchar la radio, hermano. La radio es una cosa que uno dice: ¡Dios mío, hasta cuándo! Puede ser que eso esté en la legislación, pero no se aplica.
Pero es un hecho. No puede negar eso.
Tampoco puedes negar que eso no se ha aplicado.
A los gobiernos de América Latina (Venezuela, Brasil, Ecuador) les resulta muy difícil calificar a las Farc como una organización terrorista. ¿No cree que es mucho más difícil que haya acuerdo alrededor del terrorismo mediático?
Terrorismo es toda acción que se hace para difundir temor y pánico entre grupos sociales en una determinada circunstancia y en una determinada coyuntura. Terrorismo mediático es infundir miedo y terror a través de los medios creando falsas percepciones, REGRESAR |
| Fecha publicada: 06/04/2008 Fuente: Últimas Noticias Tema: medios
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