Muy probablemente esta no correrá la misma suerte de los cultivos hidropónicos, la ruta del cacao o de la empanada, ni la de los gallineros verticales. Promete ser más exitosa que 'Barrio Adentro' en sus primeros tiempos, ya que ahora está de capa caída.
No nos extrañe que al anuncio de propiciar la constitución de circos en los barrios pueda seguirle el de la participación en ellos de altos voceros del gobierno, de la Asamblea y de los otros poderes. De ser así tendría el éxito asegurado de antemano.
En realidad la 'Misión Circo' trata de formalizar una realidad que ya existe desde hace nueve años. Ella es la precursora de todas las misiones, anterior a Mercal y Barrio Adentro, a la Rivas, Robinson, Milagro, Madres de Barrio, Zamora, Vuelvan Caras, Piar, Árbol (¿al árbol debemos) y Negra Hipólita. Ha sido la más permanente y publicitada; cuenta con un programa dominical. La promueven constantemente en sus declaraciones y comparecencias ante los medios de comunicación.
Recordemos que todos los circos tienen un maestro de ceremonias, cómicos y payasos, trapecistas, contorsionistas, malabaristas, zanqueros y equilibristas y, por supuesto, la 'Misión Circo' no constituye la excepción, tiene todo.
En ella los roles se comparten y distribuyen; igual se puede ser maestro de ceremonia y payaso.
Los contorsionistas exhiben sus mejores cualidades cuando son regañados en Aló Presidente y se retuercen con sonrisa forzada, destacando en este rol Elías Jaua y Juan Barreto.
Los enanos tienen una banda que se vuela la carpa trascendiendo su influencia a los medios judiciales. En cuanto a los trapecistas allí existe mucha competencia: Los hay especialistas en salto doble y triple que quieren ocultar sus actuaciones del pasado. Por ejemplo Müller Rojas saltó de ser gobernador de Amazonas designado a dedo por Jaime Lusinchi y Blanca Ibáñez, para ser ahora patriarca y vicepresidente del PUS; y Adán, no el marido de Eva sino el hermano del máximo líder, saltó de ser dirigente del PRV-Ruptura (el partido de mi amigo Douglas Bravo) para llegar a ser en el año 1988 jefe del Programa de Gobierno de Eduardo Fernández en Barinas y ahora ministro de Educación que quiere implantar un nuevo diseño curricular que elimina la pluralidad y la diversidad.
Los hombres zancos ya no se montan en ellos, son los protagonistas de las zancadillas en el proceso electoral que recientemente celebró el PUS. Los malabaristas y equilibristas han sufrido una serie de bajas porque su máximo representante ya no está en el gobierno aunque permanece cerca. José Vicente Rangel trata de cumplir su rol desde un programa de televisión y en los artículos que firma con el seudónimo de 'Marciano' para que la gente crea que él está en ese planeta.
Después de todo la 'Misión Circo' puede resultar la más constante. Ella ya existía aunque ellos no se habían dado cuenta, ni siquiera la habían percibido. El máximo líder, perspicaz como siempre, la asumió; ojalá pudiera hacer lo mismo con el pan. REGRESAR |