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El actual Gobierno Nacional pretende crear un modelo de hegemonía comunicacional, haciendo hacer valer conceptos propios de periodismo como el 'tubazo', sin que haya presencia deliberada de los medios de comunicación privada para arrogárselo como hecho comunicacional en donde solamente acude la presa del Estado.
Así lo consideran algunos profesionales del ramo, entre ellos, María Elena Cabrera Armas, periodista, quien participó en el I Foro Capitalino por el rescate del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), celebrado el pasado jueves 3 de abril del corriente año.
Dicha conducta desde el poder del Estado es catalogada como 'discriminatoria y autoritaria. Por lo demás, no se entiende, que un Estado que se precie de ser Estado Social de Derecho y de Justicia, tal como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cuando hace alarde de la creación de una hegemonía informativa, rompe con un principio básico de la Ley de Ejercicio del Periodismo, como es la participación en el diseño de la política comunicacional del Estado que venga acompañado con el principio del pluralismo ideológico o de ideas básicos en una sociedad libre'.
Cabrera Armas expresó que un Estado que busque por todos los medios el establecimiento de una hegemonía informativa, necesariamente tiene que calificarse como 'un Estado totalitario de la información, cuyo único fin es erradicar la libertad de prensa y de expresión, y como consecuencia de ello, la libre competencia, el libre mercado, la libertad de negociar y contractual, básicos, al igual que la expresión y la opinión en un Estado libre para una sociedad libre'.
Es por esto, que para la periodista es urgente llevar a cabo un gran debate nacional, ya que a juicio de ella, lo que está en juego es la vida informativa del país, que no debe arrogársela el Estado, aún cuando éste considere que, está haciendo las cosas bien.
Señaló que es de interés de todos los venezolanos, el destino de la institucionalidad democrática del país, por lo que su exhorto es a romper el silencio y darle rienda suelta a la conciencia social y entender que la defensa de la democracia es -la defensa- del mejor sistema de Gobierno en el que se respetan las libertades públicas y se busca el bienestar de los ciudadanos.
Asimismo, su llamado fue para discutir en el mismo Colegio Nacional de Periodistas ¿qué tipo de democracia es necesaria en nuestro país? ¿Debemos seguir aceptando los conceptos de democracia popular, que desde las instancias del Estado se le quiere imponer a la sociedad, sin una explicación teórica de la misma? ¿Queremos una democracia con contenidos liberales? ¿Estamos en capacidad de plantear el establecimiento de un socialismo liberal en nuestra sociedad?
'Éstas y otras importantes definiciones, son necesarias debatirlas porque los periodistas, cuando decidimos involucrarnos en esta actividad del conocimiento, es porque entendíamos que la política va imbricada con el accionar del periodista. Igualmente se debe defender -con vehemencia- el pluralismo de las ideas, que no es otra cosa que el reconocimiento de las minorías en la sociedad', resaltó.
Para María Elena Cabrera, es imperioso la necesidad de enfrentar al Gobierno por la conducta injuriosa, calumniosa y autoritaria contra los representantes de los medios de comunicación, los periodistas y todo aquel ciudadano que por una u otra razón adversa a él (gobierno).
CNP
Con respecto al papel que ejerce en el país el CNP, Cabrera Armas indicó que 'los momentos que está viviendo la sociedad venezolana, son de una absoluta exclusión social. El CNP, no puede seguir en el estado de inercia en el que está subsumido. Éste debe levantarse con un nuevo liderazgo que sea capaz de hacerle frente a las amenazas del Gobierno y de todos aquellos sectores que respaldan la política gubernamental, atropellando y vilipendiando a todo persona natural o jurídica por el simple hecho de no compartir las ideas de este sector que controla el poder'.
Manifestó sorprendida el supuesto desinterés que muchos alegan con respecto a esta institución (CNP). Sin embargo, recalcó que todavía quedan muchos periodistas a quienes les interesa la suerte de una institución que ha servido de soporte y de luchas, no solamente en defensa del perfeccionamiento profesional y cultural del comunicador social, sino en la búsqueda y establecimiento de un mejor sistema de seguridad social para los periodistas en el ejercicio de su profesión.
ALGUNAS RAZONES
Los antecedentes de esta institución gremial -explicó- han sido el combate a la censura permanente en los medios de comunicación existentes. Relató que el periodismo se convertía en una profesión sumamente peligrosa, todo el que escribía en ejercicio del derecho a la opinión sobre la base de la libertad de pensamiento y se interpretara desde el censor del Gobierno, que estaba hablando mal de éste, inmediatamente era perseguido por los cuerpos de seguridad del Estado. No existía una independencia de poderes, y la institucionalidad existente, solamente era formal.
'Frente a estas deficiencias del Estado, hombres de letras creyentes en la necesidad de pensar con libertad para expresar las ideas y la opiniones y, como consecuencia de ello, tener acceso a la búsqueda de la información para transmitirla sin censura y persecución, creyeron en la necesidad de construir una institución que sobre la base del ejercicio del derecho de asociación, les permitiría enfrentar, con más gallardía la represión desde del Gobierno', acotó.
SITUACIÓN ACTUAL
La periodista resaltó que hoy en día el ejercicio del derecho de asociación en el CNP se ha perdido y como consecuencia de eso, no hay reunión, no hay expresión, no hay debates de ideas, no hay opinión, no hay crítica. 'Y no sabemos a ciencia cierta por qué. La intuimos, el miedo o la desidia: no solamente de la directiva del CNP, sino de algunos periodistas que han preferido en constituirse en asociaciones independientes para discutir y reunirse en el seno interno de sus hogares o en algún prestigioso salón de la capital, para discutir en silencio la crisis del Colegio y la institucionalidad política del país'.
Cabrera Armas explicó que ese miedo constituye un 'sentimiento perverso distinto al miedo hobbesiano, que dio camino al establecimiento del Estado moderno. El miedo al que se refería Hobbe, en El Leviatán consistía en el miedo del hombre hacia el hombre por la ausencia de la Ley, el miedo del que tenemos que despojarnos hoy en día, es el miedo hacia la institucionalidad política, que quiere ser usada desde el Estado para dilapidar las finalidades del Estado como son la paz, la estabilidad, la unidad aceptando nuestras diferencias y la seguridad del hombre y otra cosa más terrible todavía, quiere eliminar la autonomía de la libertad del hombre, para poder controlar su conciencia'.
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| Fecha publicada: 08/04/2008 Fuente: 2001 Tema: medios
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