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Los tambores de la selva vienen repicando y anuncian que el control de cambios hace aguas, y que pronto veremos la oficialización de lo que todos los venezolanos vivimos, pero que el gobierno se empeña en negar. El problema no es que se declare que sólo algunos bienes recibirán dólares preferenciales; o sea que no hay para todos, sino cómo se implemente la medida y cuán transparente se haga.
La idea de controlar el flujo de divisas hacia o desde un país no es nueva y ha sido implementada en economías tan diversas como la francesa, la española, la italiana y por supuesto, la venezolana.
De hecho en nuestro país es la tercera vez que lo hacemos desde 1960, de las cuales la segunda –durante el régimen de Recadi– tuvo una expresión dual, en el sentido de que existía una tasa de cambio para los bienes considerados esenciales, y otra para el resto que requería de importación, incluidas turismo y remesas. Los controles de cambio, es necesario recordarlo, siempre inducen distorsiones; que son proporcionalmente mas severas y profundas cuanto mas tiempo dura el control y mas rígidos y poco transparentes sus mecanismos. Así, por ejemplo, aún a la luz de lo que ha devenido el mecanismo de Cadivi, Recadi sigue siendo paradigma de corrupción por la manera como discrecionalmente se atribuían las divisas preferenciales. En el caso presente, el gobierno, al igual que todos los gobiernos, se niega a confesar lo que todos saben, vale decir que existe un mercado paralelo, y que es éste, y no el oficial, el que marca el precio de los bienes importados y, por lo tanto el de los precios en general. El problema con esto es que al no ser un mecanismo transparente, y lo va a ser cada vez menos en la medida en que escaseen las divisas y crezcan los apetitos de importación, o exportación de capitales, es que nadie sabe a ciencia cierta si le van a dar o no divisas, y cuánto debe esperar por ellas. O si le dieron divisas, si la próxima vez lo hará Cadivi de nuevo.
INCERTIDUMBRE CREA ESPECULACIÓN. El subsidio que representa el otorgamiento de dólares a la tasa de 2,15 BsF es de tal naturaleza que su diferencia con el dólar 'paralelo' o 'permuta' ha oscilado entre 300% y 35% actualmente, lo cual induce tentaciones y estrategias que en nada benefician a la población. Sin hablar del impacto inflacionario y la muerte de la producción local. Mayor transparencia y flexibilidad es la única receta recomendable ahora. REGRESAR |
| Fecha publicada: 08/04/2008 Fuente: TalCual Tema: economia Tags: El Dólar y Cadivi
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