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| El actual problema de la Venezuela bajo el régimen de Hugo Chávez es, definitivamente, mucho más económico que político y la mayor prueba de ello es el solapado “capitalismo de Estado” (disfrazado de “Socialismo del Siglo XXI”) que ejerce el gobierno al ya manejar (y pésimamente) el 90 % del patrimonio empresarial nacional, para colmo basando la casi totalidad de su “fortaleza financiera” (ingresos petroleros) en una PDVSA cuya deuda sobrepasa actualmente los US$16 millardos (ojo: según sus propias cifras), además de que existen adicionales acreencias en yenes y otras monedas no reflejadas en su balance, con la advertencia de que hay cláusulas que le restringen más endeudamiento y venta de sus activos (¿Será también por ello la insistencia en la bastante cuestionada nueva emisión de bonos de la nacionalizada Electricidad de Caracas –ELECAR- con compradores “cuya identidad no ha sido revelada” y que tanta desconfianza está generando, aún dentro del mismo oficialismo?). El mismo BCV Es tan evidente el cada vez más estrecho cerco económico, desmintiendo todos los “optimistas pronósticos” del gobierno a principios de año (“la inflación no superará por mucho el 8 % en 2008”), que hasta el mismo BCV registra (con su INPC “nuevo”) una inflación del 7,1 % apenas en el primer trimestre, por no hablar de que en el mismo período la canasta básica subió a Bs. 2.764.093 y la alimentaria a Bs. 1.288.000 (según CENDA), ni de que tan sólo en marzo las ventas de automóviles nuevos bajaron en 36,4 % (en el primer trimestre cayeron 19,7 % comparado con igual lapso en 2007), como tampoco recordar que el costo de los locales comerciales aumentó 60 % durante el año pasado y lo que va de éste, y ni mencionar que por falta de presupuesto la Compañía Nacional de Industrias Básicas (CONIBA, “brazo” de la CVG) no ha podido impulsar 11 nuevas empresas (socialistas, adiós a la cacareada “Ciudad del Acero”). Pero pese a esto el régimen insiste en la “recuperación” (¿?) de fincas y tierras, además de entregar financiamiento (sin control ni seguridad de retorno de capital) por hasta Bs. F 20 millones a 122 bancos comunales en todo el país. Así, mientras el SENIAT celebra que superó en 49 % su meta de recaudación en marzo y el Indecu sigue multando con hasta 5.000 U.T. a comercios que vendan con sobreprecio, los venezolanos deben elegir entre pagar los servicios básicos (electricidad, agua, teléfono, etc.) o la comida (más del 40 % de su presupuesto)… y la CTV exige un aumento salarial del 40 %, tanto en el sector público como en el privado. “No quiero que me suban el sueldo sino que me bajen la comida”, decía una caricatura hoy más vigente que nunca en la nación de cifras rojas. ✍ El Atila Financiero REGRESAR |
| Fecha publicada: 09/04/2008 Fuente: Reporte Tema: economia
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