|
|
|
En un país que consume entre 30 y 33 kilogramos por persona al año de harina de maíz precocida transformada en arepa y otros platos, la disponibilidad de materia prima para la elaboración de este producto es cuestión de soberanía alimenticia. Al mes, la industria suministra 70.000 toneladas de harina, procesada con maíz nacional.
Pero a 15 días para que se inicie la siembra de este cereal, los productores están preocupados porque el Gobierno no ha definido el precio que pagará la agroindustria. Muchos agricultores están temerosos sobre el riesgo de cultivar si no se garantiza antes la colocación de la cosecha y una compensación económica que les permita pagar los créditos y asumir los costos de producción (mano de obra, fertilizantes, insumos, maquinaria, transporte, entre otros), además de obtener un margen de ganancia justo.
El presidente de Fedeagro, Gustavo Moreno, señaló que ante la crisis mundial con el alza de precios del maíz y otros insumos, y la caída de los inventarios, en Venezuela no se puede correr el riesgo de una baja en la producción.
'Consideramos que el tiempo es determinante porque lo que se deje de hacer hoy tendrá consecuencias en los próximos meses con la disponibilidad del producto. Si en este momento se fija el precio del maíz, eso impulsará la siembra y lograremos un alza de la producción, de lo contrario nos encontraremos con un problema de escasez, y en el mundo no hay maíz blanco para abastecer el país', explicó.
La expectativa de Fedeagro es lograr una cosecha de 2,6 millones de toneladas, un alza de 18,18% en relación con las 2,2 millones de toneladas que se obtuvieron en la pasada siembra, si se tiene un buen precio y las condiciones climáticas son favorables.
Aunque reciben un subsidio por tonelada cosechada y colocada en la agroindustria, el precio base sigue siendo bajo para el alza de los costos de producción. El kilogramo de maíz está fijado al productor desde 2004 en 0,56 bolívares fuertes, y los productores proponen un alza de 51,7% para ubicarse en un mínimo de 0,85 bolívares fuertes el kilo. En la última cosecha, algunas industrias llegaron a pagar más de 0,75 bolívares fuertes por kilo de maíz para garantizar la disponibilidad del producto.
'Estamos esperando la señal de partida del Gobierno, y es precisamente el precio y, por otra parte, las condiciones climáticas adecuadas para iniciar la siembra de manera oportuna en 15 días', insistió Moreno.
Agroindustria.
El presidente de la Asociación Venezolana de la Industria de Harina Precocida (Venmaíz), Nicolás Constantino, indicó que el sector espera la definición del precio del maíz y de la harina para garantizar la recepción de la cosecha. 'Las industrias necesitan como mínimo 1.280.000 toneladas de maíz blanco al año para abastecer mensualmente al país con entre 65.000 y 70.000 toneladas de harina precocida, y la gran preocupación de Venmaíz es que hasta la fecha no ha habido una mesa del Gobierno con todo el circuito del maíz para que los agricultores estén motivados para la siembra', señaló.
La industria también ha solicitado un aumento del precio de la harina, que está regulada desde hace 26 meses en 1,40 bolívares fuertes. La propuesta es que se ubique entre 1,85 y 2,00 bolívares fuertes.
Otra de las preocupaciones de las agroindustrias es que los productores decidan sembrar más maíz amarillo que blanco, lo cual afectaría el abastecimiento de harina. REGRESAR |
| Fecha publicada: 09/04/2008 Fuente: El Nacional Tema: comida
|
*** noticias no disponibles *** |
|