La estatización en Venezuela de la siderúrgica Sidor, que representa un cuarto de las ventas por acero del Grupo Techint, cayó como una bomba en el Gobierno argentino, porque se trata de un conflicto entre dos partes de muy buena relación con la administración Kirchner. El diario Cronista lo cuenta hoy.
Pero esto no se tradujo luego en acciones para defender al grupo multinacional de origen argentino, porque 'ya no podemos hacer nada más', sostuvieron desde Casa de Gobierno.
Hasta allí llegó Luis Betnaza, ejecutivo del grupo, cerca de las 19 con una carta para la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Pero la ausencia de la primer mandataria en ese momento (estaba inaugurando una planta potabilizadora en Bernal), mas los silencios posteriores, marcaron que poco hará el Gobierno argentino para defender a Techint de la ola estatizadora chavista. El silencio que se hizo desde el Ministerio de Planificación, y también en las oficinas de Néstor Kirchner, casi entierran las esperanzas de una mediación Estado-Estado.
'En las distintas etapas de este conflicto, las gestiones siempre se realizaron al máximo nivel y fueron indelegables.
Es decir, las hacían Néstor Kirchner y Julio de Vido personalmente frente a Chávez y/o el ministro que él designara. Si después no se produjeron los resultados esperados, no es porque se haya desatendido el tema', comentó una fuente de muy buena llegada a los dos argentinos mencionados. De alguna manera, admite que la reunión de diciembre pasado entre Paolo Rocca (líder de Techint) y Hugo Chávez, realizada poco después del recambio presidencial, fue el último intento oficial para solucionar el conflicto. 'No conozco que haya gestiones para solucionar el tema', expresó ayer otra fuente con llegada tanto a Kirchner como De Vido.
A última hora de la tarde circuló que Alicia Castro, embajadora argentina en Venezuela, sería responsable de la negociación. Pero el dato quedó trunco poco después, cuando el vicepresidente de Hugo Chávez confirmó la decisión en una rueda de prensa. 'Entre otras cosas, nacionalizaremos Sidor por la gran arrogancia que mostró su directiva en la negociación del nuevo contrato colectivo, iniciada en marzo de 2007', apuntó Ramón Carrizález. Un argumento que pocos creyeron, porque no hay negociaciones colectivas en ese país desde hace una década; pero sí un plan de Chávez para aumentar la construcción de viviendas populares, para las cuales necesita más cemento y acero, dos de los sectores más alcanzados por las nacionalizaciones.
Sidor había sido privatizada en 1997 por US$ 1.200 millones, factura anualmente el doble de esa cifra; y hasta ahora (o ayer) es (o era) 60% de Techint, 20% de los trabajadores y otro tanto del Estado venezolano. En una carta a sus autoridades, Rocca alabó 'las mejoras que ha hecho Ternium Sidor en su oferta salarial a los trabajadores', así como 'la importancia de fortalecer la unión de Venezuela, Brasil y Argentina en el Mercosur'.
Los más memoriosos recordaban que, cuando se lanzó el Gasoducto del Sur (recorrería Venezuela, Brasil, Uruguay y la Argentina), algunos creyeron ver allí un proyecto armado a la medida de Techint, por su especialidad en tubos de acero. Ayer, los hechos terminaron de confirmar que no era así.
Tomado del diario Cronista Comercial de Argentina REGRESAR |