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Hace seis años, una masa humana marchó en Caracas bajo la consigna 'Ni un paso atrás', para solicitar la renuncia de Hugo Chávez Frías a la Presidencia. La misma debía salir originalmente de Parque del Este hasta la sede de Petróleos de Venezuela en Chuao, sin embargo, los manifestantes decidieron, al calor de la protesta, dirigirse al Palacio de Miraflores, donde empezaron a concentrarse a su vez los seguidores del Gobierno con su grito de guerra 'No pasarán'. El resultado de ese día: más de 20 muertos y 100 heridos.
El 11 de abril de 2002, es una fecha recordada como uno de los días más polémicos y frustrantes en la vida de muchos, fue una jornada en donde un pueblo dividido en dos bandos mayoritarios, salieron a defender con sus vidas sus ideales.
Entre el 11 y el 14 de abril los venezolanos fueron testigos de una serie de acontecimientos sin precedentes: La llamada 'masacre de El Silencio', perpetrada el día 11; la salida de Chávez de Miraflores, la juramentación de Pedro Carmona Estanga al frente del Ejecutivo, su renuncia; la juramentación de Diosdado Cabello; allanamientos, saqueos; 'el silencio mediático' el sábado 13 de abril; la 'visita' de los Círculos Bolivarianos a los principales medios de comunicación y el regreso de Hugo Chávez al poder.
Como suele ocurrir en medio de opiniones divergentes, los grupos interpretaron los hechos según su percepción. Por un lado, los afectos al Gobierno concluyeron con que el 11 de abril hubo golpe de Estado. Por su parte, la oposición se inclinó por la idea del vacío de poder.
A pesar de que la versión oficial es la del golpe de Estado, todavía los venezolanos no tienen certeza de qué ocurrió realmente en esa fatídica fecha, y tal vez nunca la tendrán. Cada grupo cuenta para su expediente lo vivido, lo visto o lo escuchado, pero no lo acontecido más allá de sus propios sentidos. Sea cual sea la verdad, el único hecho innegable es la muerte de seguidores y opositores al presidente de la República, Hugo Chávez, que siguen clamando justicia y los acusados de haber disparado desde el Puente Llaguno, quienes están en libertad.
GUERRA DE BANDOS
La ciudad de Caracas amaneció con la energía de (posiblemente) un millón y medio de personas dispuestas a marchar, las cuales como se mencionó anteriormente solicitaban la renuncia del Presidente de la República, además del rechazo por su intención de politizar a Petróleos de Venezuela.
Horas antes de la concentración opositora, algunos diputados del MVR (entre ellos el actual alcalde mayor, Juan Barreto) llamaban a sus seguidores a defender la revolución en Miraflores.
Cuando la marcha estaba a pocos minutos de su destino, el Mandatario Nacional encadenó todos los canales de televisión afirmando que 'esa marcha no llegaría a Miraflores'. A eso añadió, 'aquí tenemos un Regimiento de la Guardia de Honor, aquí hay más de mil soldados, aquí en este Palacio, soldados de la Guardia de Honor, de la Guardia Presidencial, y además hay más de mil entre guardias nacionales y policías y cuerpo de seguridad'.
En plena cadena comenzaron a caer muertos y heridos (de ambos bandos) y los canales de televisión privados en una acción sin precedentes dividieron la pantalla y mostraron en vivo lo que estaba sucediendo, mientras la Guardia Nacional (GN) dispersaba a la marcha, pero supuestamente también había un grupo de seguidores del Gobierno disparando desde Puente Llaguno (filmado por un canal de TV privado), según el Ejecutivo, en defensa propia contra la Policía Metropolitana.
Más tarde se comprobó el número de muertos y, según el testimonio de los asistentes, que existían francotiradores apostados en los alrededores de la zona.
Los representantes de los medios de comunicación social fueron especialmente afectados y muestra de ello fue el asesinato de un fotógrafo del diario 2001, Jorge Tortoza; las gravísimas heridas que sufrió un efectivo de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), adscrita al Ministerio de Interior y Justicia, que estaba infiltrado en la marcha que utilizaba prendas similares a las usadas por los reporteros gráficos (cámara de fotografía y chaleco de tela) y el caso del fotógrafo Jorge Recio, quien quedó impedido de caminar luego de recibir un impacto de bala.
Según un listado oficial del Instituto de Medicina Legal, durante los acontecimientos que se desarrollaron el 11A alrededor del Palacio Presidencial de Miraflores, 20 personas fueron asesinadas. Una buena parte de ellas con heridas por arma de fuego en el cráneo.
12A
Asimismo, quedó en la historia de los venezolanos, los dos días siguientes a la jornada fatídica del 11 de abril, ya que en la madrugada del 12 de abril, el presidente Chávez fue detenido por un grupo de militares. Los medios de comunicación transmitieron un mensaje del inspector general de la Fuerza Armada Nacional (FAN), General en Jefe Lucas Rincón, donde afirmaba 'Deplora el Alto Mando Militar los lamentables acontecimientos sucedidos en la capital en el día de ayer, ante tales hechos se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia de su cargo, la cual aceptó.
Los miembros del Alto Mando Militar ponemos a partir de este momento nuestros cargos a la orden, los cuales entregaremos a los oficiales que sean designados por las nuevas autoridades'.
Ese día, tuvieron lugar en Caracas algunas visitas domiciliarias y detenciones irregulares. La Disip detuvo al diputado del MVR, Tarek William Saab, sin orden judicial cuando el parlamentario estaba siendo rescatado por la Policía Municipal de El Hatillo, luego que un grupo de personas -presuntamente de la oposición- rodeara su residencia y le hicieran temer por su seguridad personal.
Asimismo, los gobernadores de los estados Táchira, Mérida, Trujillo, Falcón, Lara, Barinas, Guárico, Nueva Esparta, Portuguesa, Vargas y Bolívar, fueron conminados todos a dejar los palacios regionales de Gobierno y obligados algunos.
Paralelamente, se produjeron disturbios y saqueos en diferentes zonas de la ciudad capital generándose cuantiosas pérdidas de bienes materiales. Casi la totalidad de los fallecidos y lesionados en estas jornadas fueron heridos por armas de fuego y una minoría a causa de armas blancas. Las alteraciones del orden público tuvieron lugar, en su mayoría, en sectores ubicados al oeste, suroeste y casco central de la ciudad. Catia y Antímano fueron las zonas más convulsas y afectadas.
GOBIERNO DE TRANSICIÓN
El sector militar que se pronunció contra el presidente de la República, junto con un grupo de civiles, constituyeron el autodenominado 'Gobierno de transición democrática y de unidad nacional', y proclamaron al principal representante de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga, como presidente Transitorio de la República. En la tarde del 12 de abril, en acto celebrado en el Palacio de Miraflores, fue leído ante la nación un decreto mediante el cual se nombraba el nuevo gobierno, se disolvían los Poderes Públicos, se otorgaba al Presidente Transitorio el control sobre todas las instituciones y los poderes legítimamente constituidos, todo lo cual implicaba un desconocimiento de la Carta Fundamental. El nuevo Presidente se autojuramentó, y designó a altos funcionarios de su Gobierno.
13A
El domingo 13 de abril, desde tempranas horas de la mañana se inició una concentración en las puertas del Fuerte Tiuna. Los manifestantes exigían la liberación del Presidente. Protestas similares se realizaron en diversos puntos de la capital, y en numerosas ciudades del interior. En las inmediaciones del Palacio de Miraflores, donde el Presidente transitorio debía juramentar a los nuevos ministros, numerosas personas se congregaron para protestar.
En horas de la tarde, miembros del Gabinete del Gobierno derrocado ingresaron al Palacio de Miraflores. Algunos oficiales de la Fuerza Armada Nacional (FAN), que en un principio habían apoyado al Gobierno inconstitucional, en un nuevo pronunciamiento, condicionaron el respaldo al Gobierno transitorio, exigiendo la restitución de los Poderes Públicos. Por otra parte, diversas guarniciones militares en Caracas y en el interior del país exigieron el retorno a la constitucionalidad, al conocerse que el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, no había renunciado. En horas de la noche, Carmona Estanga renunció a la Presidencia de la República. Se escapó del arresto domiciliario el 16 de mayo de 2002 y le concedieron posteriormente asilo en Colombia. El presidente de la Asamblea Nacional, Willian Lara, acompañado de los máximos representantes del Poder Ciudadano, Fiscal General de la República, el Contralor General de la República y el Defensor del Pueblo, juramentaron al vicepresidente Diosdado Cabello como Presidente provisional.
En la madrugada del 14, el Mandatario nacional, de regreso al Palacio de Miraflores, retomó el cargo. No obstante de haberse restituido el orden constitucional, durante todo el día continuaron ocurriendo actos vandálicos en distintas zonas de la capital y no fue sino hasta altas horas de la noche cuando se recobró el orden público.
INVESTIGACIONES PARALIZADAS
El caso estaba a cargo de José Ernesto Graterol y Héctor Villalobos. Tiempo después, Danilo Anderson, 'el fiscal cuarto de ambiente' con competencia nacional (mano derecha del Fiscal General de la Republica, Isaías Rodríguez) se hizo cargo de las investigaciones de los responsables de los sucesos de esos tres días (11, 12, 13 de abril). En noviembre, Anderson fue víctima de dos bombas (C4) colocadas en su vehículo que además de crear una onda expansiva que daño edificaciones cercanas causó su muerte inmediata, prácticamente calcinando su cuerpo más allá del reconocimiento, por lo que las investigaciones quedaron paralizadas por un buen tiempo. Luego dicho caso fue tomado por las fiscales Luisa Ortega Díaz y posteriormente Sonia Buznego y Turcy Simancas.
Todavía los responsables de estas pérdidas tan lamentables no han recibido el merecido castigo. Una lista de fiscales se han hecho cargo del caso, pero hasta el momento impera el misterio y la expectativa, ya que existen pocas evidencias que señalen directamente a los responsables y la mayoría están viciadas políticamente, por lo que no se sabe que ocurrió realmente en tan fatídíca fecha.
El balance a seis años se puede resumir: un largo expediente que abarca a unas 300 personas que firmaron el decreto de Carmona, quienes fueron sobreseidos por el Decreto de Amnistía en diciembre de 2007; los pistoleros del Puente Llaguno, que están libres después de haber enfrentado un juicio en un Tribunal en el estado Aragua. Los comandantes de la Policia Metropolitana que estuvieron al frente del resguardo de la marcha, están detenidos y son procesados por haber ordenado disparar en la manifestación. Cabe destacar que el Ministerio Público presentó este miércoles, la acusación formal contra el oficial de la Guardia Nacional (GN), Juan José Gómez Angulo, presuntamente relacionado con los homicidios de tres ciudadanos y las lesiones ocasionadas a otros, ocurridos durante los sucesos del 11A. Mientras que los familiares de las víctimas del 11-A continúan sus esfuerzos por mantener latentes sus casos en la justicia internacional, ante la poca convicción que tienen en los tribunales ordinarios.
JORGE TORTOZA
De la fuente de información general en esta sala de redacción, Jorge Tortoza, pasó a cubrir sucesos, fuente que para él no le resultó difícil, pues ya contaba con diez años de experiencia en la profesión de reportero gráfico. Muchos afirman que era como un pez en el agua. Fue el 11A, cuando este fotógrafo ejerciendo su labor muere por un impacto de bala que se le alojó en la parte trasera de la nuca.
A 6 años de su muerte y todavía no han encontrado al culpable. Una serie de videos proporcionados por diferentes plantas de TV, de cuerpos policiales y aficionados, captaron el momento desde diversos ángulos en que el fotografo cayó al piso. En los videos, de manera repetitiva, se observa a un sujeto de 40 a 50 años de edad, piel blanca, pelo canoso, camisa blanca, pantalón beige, que portaba una gorra amarilla y que se considera el primer sospechoso de este asesinato. Sin embargo este hombre nunca fue capturado o identificado.
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| Fecha publicada: 11/04/2008 Fuente: 2001 Tema: politica
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