Cuando el Gobierno asomó la posibilidad de nacionalizar las empresas de la Faja Petrolífera del Orinoco a mediados de 2006, pocos llegaron a pensar que esta sería la nueva bandera que eternamente ondearía el presidente Hugo Chávez durante su gestión. Aún sin haberse concretado la absorción de las petroleras British Petroleum, Exxon Mobil, Chevron Texaco, Conoco Phillips, Total y Statoil; un anuncio presidencial conmovió el escenario económico a comienzos de 2007, cuando con la excusa de ser 'empresas estratégicas' se oficializó la nacionalización de La Electricidad de Caracas y de la principal empresa de telecomunicaciones en el país, la Cantv. El Estado tomó el control de las dos empresas privadas un mes después de que Chávez dijo en su primer discurso de 2007: 'Todo aquello que fue privatizado, nacionalícese. Recuperemos la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción'.
Así se hizo. Con una inversión de 1.311,4 millones de dólares, suma que se obtuvo principalmente de los fondos de Petróleos de Venezuela, el Gobierno dijo adiós a la participación de dos socios estadounidenses en el país: Verizon Communications y AES Corporation.
Después de la adquisición de las compañías, vinieron las promesas. 'Hemos logrado comenzar un proceso de recuperación de una Cantv transparente y de bajo costo para la nación (...) Ahora realmente esta empresa será de todos los venezolanos. Se mejorará el servicio y la cobertura', prometió el para entonces ministro de Telecomunicaciones e Informática, Jesse Chacón.
En el sector eléctrico también hubo compromisos. 'Tal como es la responsabilidad de Pdvsa y de las empresas públicas, de aquí en adelante tendremos la participación directa, activa y masiva de todos los trabajadores de La Electricidad de Caracas', afirmó el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez.
Ha pasado un año desde que se registraron esas declaraciones y los balances financieros de las compañías nacionalizadas se han hecho públicos. Las utilidades netas de la Cantv disminuyeron 9,4% en comparación con las alcanzadas en 2006. Esto significa que el año pasado la Cantv estatizada dejó de recibir 106,5 millones de bolívares fuertes por este concepto. Otro indicador como el flujo de caja libre también se redujo. Con una caída de 15,9%, entre 2006 y 2007 la cifra pasó de 685,2 a 576 millones de bolívares fuertes.
Una realidad similar se observó en el informe financiero de La Electricidad de Caracas, empresa que obtuvo 50% (2,84 millardos de bolívares fuertes) de la asignación aprobada como presupuesto al sector eléctrico, por parte del Ministerio de Finanzas en febrero de 2008. La utilidad neta de la compañía eléctrica en 2006 fue de 310 millones de bolívares fuertes, y en 2007 cerró en 100 millones de bolívares fuertes.
La presidenta de la Cantv, Socorro Hernández, informó que el descenso en los ingresos de la compañía responde al pago de 90% de la deuda que la antigua administración mantuvo con 9.000 jubilados. La gerente aseguró que se han desembolsado 417 millones de bolívares fuertes, suma en la que 362 millones se gastaron en la liquidación de pasivos y 55 millones en compromisos adicionales definidos en las mesas de conciliación.
El presidente de Elecar, Javier Alvarado, tuvo un discurso similar al referirse a las utilidades. 'El saldo es alentador, positivo y equilibrado, pues generó un beneficio integral a la empresa al homologar los ingresos de 1.500 jubilados y pensionados al salario mínimo, y al ejecutar un amplio programa de alumbrado público', dijo.
A juicio del abogado Juan Domingo Alfonzo, de nada sirve una empresa que realiza inversión social cuando no es rentable. 'Sin productividad, las empresas no pueden tener solidaridad social. Un escenario contrario es viable si el país vive una época de bonanza económica para tapar los huecos fiscales. Este país es rentista y el precio del petróleo está por encima de los 100 dólares, pero el alza no es eterna'.
Destacó que un Gobierno que lo haga todo es ineficiente.
'Debe darse un espacio a los particulares, a esas empresas privadas que lo pueden hacer mejor que la administración pública'. REGRESAR |