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La nueva Ley de Pesca, que reglamenta la modalidad de arrastre, no incide en la actividad que desarrollan los pescadores varguenses, que se agrupan en 18 comunidades, porque aquí la faena es más que todo artesanal y usan peñeros con motores fuera de borda. Sin embargo, los hombres del mar en Vargas deben enfrentarse a problemas de inseguridad como el robo de motores, la falta de equipamiento, la especulación a la que son sometidos para adquirir la carnada y, en especial, al almacenaje de la pesca en los propios muelles, debido a que no existen suficientes centros de acopio.
Esta situación obliga a salir del producto rápidamente a través de los llamados 'caveros', eslabón de la cadena de comercialización en el que se genera el incremento del producto.
La nueva ley, según los pescadores, donde sí los afecta es en la regulación del precio del pescado. Consideran que lo que los empobrecería, debido a que los materiales que utilizan para pescar no están regulados.
Emprender una faena artesanal mar adentro depende de varios factores que van desde el clima, la temperatura de las aguas, las corrientes marinas, hasta la lancha, la carnada y la red, entre otros elementos.
Evelio Mamerto Rojas, pescador de Macuto, comentó que 'actualmente debemos invertir BsF 100 (Bs. 100 mil) diarios para emprender una jornada de trabajo y muchas veces no pescamos nada'. Estima que la regulación podría ser una buena medida y le traería beneficios siempre y cuando 'regulen también los materiales que necesitamos para pescar; de lo contrario, sólo obtendríamos pérdidas'.
También se quejan del precio de los motores, los nylon, anzuelos y demás aparejos.
Advierten que la regulación de las especies marinas va a desmejorarles el bolsillo.
Luis Cruz, pescador de Macuto, afirmó que, si se regula el producto, más de una especie (pargo, mero, jurel) puede desaparecer, porque no podrán navegar más allá de tres millas de la costa para abaratar los costos. Señaló que deben enfrentar el gran aumento que han tenido los motores fuera de borda. 'Hace un año costaban BsF 5 mil 600 (Bs. 5 millones 600) y ahora están por encima de los BsF 10 mil (Bs. 10 millones)'.
Carnadas millonarias. Víctor Nuez, vicepresidente de la Asociación Bolivariana de Pescadores de Macuto, apuntó que el alza en el precio de la sardina impide vender las especies a precio regulado. Dijo que desde diciembre de 2007 los precios de las sardinas que se usan para carnada se eleva cual globo; mientras que el pescado está regulado por orden del Ejecutivo nacional desde junio de 2007.
Según cálculos de los pescadores, la caja de sardinas, que cuesta BsF 60 (Bs. 60 mil) no debería pasar de BsF 15 (Bs. 15 mil).
'Todas las asociaciones de pescadores del estado están pariendo. Es un golpe muy duro a nuestra producción. Así es difícil trabajar', aseveró. Propuso que si el Gobierno desea ayudar a los pescadores, debería comprar sardinas por toneladas y surtir a las asociaciones, para librarlas de adquirir la costosa carnada.
El dirigente sostuvo que el aumento desmedido en las sardinas se traduce en el incremento de especies como el mero y el pargo que pasaron de BsF 10 (Bs. 10 mil) a entre BsF 35 y 45 (Bs. 35 mil a Bs 45 mil).
Planes. La oficina regional de Insopesca adelanta un plan de información a los pescadores, según comentó la subgerente de la región central, Gladys Barrios, quien dijo que han visitado las comunidades de Puerto Cruz, Puerto Maya y Chichiriviche para hablarles de los beneficios de la nueva ley.
Dijo que con la conformación de los Consejos de Pescadores podrán obtener recursos para sus necesidades y, especialmente, para los centros de acopio. Indicó que hay planes para instalar un Centro de Procesamiento en La Zorra, que tendrá una capacidad de manejo de 5 mil kilos diarios de pescado. Sólo esperan a que la alcaldía determine el terreno donde se construirá. REGRESAR |
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