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Han pasado tres años y medio desde el asesinato del fiscal Cuarto del Medio Ambiente Danilo Anderson. Un asesinato que el gobierno de Hugo Chávez prometió resolver con rapidez y esmero, pues parecía estremecer las estructuras de la Revolución. 'El atentado contra Danilo Anderson es contra mí también', indicó Chávez con la modestia que siempre lo caracterizó.Y su gobierno ha insistido en varias ocasiones en que el 'fiscalicidio' era el preludio al 'magnicidio'.

El entonces fiscal general, Isaías Rodríguez, demostró la vocación que tenían las autoridades de encontrar la verdad cuando propuso buscar a los asesinos de Anderson 'por dentro de la tierra, debajo de las piedras, en las cuevas más ocultas y escondidas, en las mismísimas raíces de los árboles'.

Tres años y medio transcurrieron desde esas sentidas palabras, y luego de rebuscar dentro de la tierra, debajo de las piedras, en las cuevas más ocultas y escondidas y en las mismísimas raíces de los árboles, Isaías Rodríguez consiguió merecida fama como uno de los fiscales más peculiares que registra la historia venezolana. Al lado de sus desopilantes aventuras, el inspector Clouseau parece un personaje de la tragedia griega.

No es cuestión de ensañarse con un ex funcionario que en lo personal, y antes de involucrarse en los avatares de la revolución bonita era un hombre recto, progresista, leal con sus amigos, respetuoso con sus adversarios y capaz de gestos de hidalguía a los que políticos de anteriores repúblicas estaban acostumbrados, y que hoy han sido abolidos por un caudillo que ha entronizado la maldad en la vida pública venezolana.

Pero muchas familias fueron lastimadas por la ineptitud de Isaías Rodríguez. Se asesinó a civiles a los que un mitómano compulsivo, Giovanni Vázquez de Armas, acusó del atentado de Anderson. Una 'Voz Incorpórea' ordenó capturar a sospechosos para que confesaran su participación en un crimen, y la voz fue acatada por los cuerpos policiales sin que nadie se animara a preguntar de dónde provenía esa voz, o por qué sus órdenes no podían ser desobedecidas.

Tres ex funcionarios policiales, Otoniel Guevara, ex jefe de operaciones de la Disip; Rolando Guevara, ex comisario de la Disip, y hermano de Otoniel Guevara, y Juan Guevara, primo de Rolando y Otoniel Guevara, otro ex funcionario de la Disip, fueron secuestrados y torturados gracias a la información proveniente de 'La Voz Incorpórea'.

Eso inclusive, antes de que se iniciaran pesquisas policiales que permitieran abrigar alguna sospecha sobre ellos, lo cual hace presumir que sus torturadores estaban absolutamente convencidos de la intervención de los Guevara en el asesinato de Anderson. ¿Cómo podían saberlo, si no habían tenido tiempo para practicar investigación alguna? ¿Quiénes estaban en condiciones de conocer a los presuntos asesinos, antes de iniciar pesquisa alguna, si exceptuamos a los instigadores del asesinato? Han pasado tres años y medio del asesinato, y todavía la fiscalía general no ha explicado qué participación individual tuvo cada uno de los Guevara en el atentado. Son como los presos de Guantánamo.

Ningún tribunal judicial podría retenerlos un solo día en la cárcel, pues declaraciones hechas bajo tortura son inadmisibles en una corte. Si están presos es porque el testigo 'estrella' los acusó de ser los autores materiales del asesinato de Danilo Anderson. Aunque ahora ha desmentido su declaración y pedido perdón a los hoy condenados por los señalamientos que hizo de ellos como autores materiales, según lo denunció Hernando José Contreras Pérez, Fiscal 56º a Nivel Nacional.

Han pasado tres años y medio del asesinato de Anderson, y todavía es imposible para abogados defensores y periodistas obtener las actas de la investigación. ¿Por qué el Gobierno venezolano, que estaba tan interesado en descubrir la madeja que conducía del fiscalicidio al magnicidio nunca reveló las pruebas que tenía para acusar a los Guevara de ser los autores materiales del asesinato o para sindicar a Salvador Romaní, Nelson Mezerhane Gosen, Fernando Jesús Moreno Palmar, Eugenio José Añez Núñez y Patricia Poleo de ser los autores intelectuales? Para no mantener más el suspenso, digamos que la mayoría de los presuntos autores intelectuales han sido sobreseídos y que seguramente ocurrirá lo mismo en el caso de Patricia Poleo, pues su acusador sigue siendo Vázquez de Armas.

Todos aquellos que participaron en el show para culpar a la oposición del asesinato de Anderson, entre ellos varios fiscales, han sido arrojados subrepticiamente fuera de la borda, pues son absolutamente incompetentes o impresentables.


EL BOMBAZO DE OTRO FISCAL
Hay dos clases de bombazos.

En una categoría figura el que acabó con la vida de Danilo Baltasar Anderson el 18 de noviembre de 2004. Se trata de un bombazo que causa una muerte casi instantánea; y si la figura tiene atributos de mártir -pues Danilo Anderson es un mártir de la Revolución- el bombazo despierta conmemoraciones, reclamos de venganza, y, afortunadamente en la mayoría de los habitantes del país, deseos de que se haga justicia.

La otra clase de bombazos es de efecto retardado. Al principio su trascendencia se pierde entre muchas noticias que compiten por las primeras planas de los periódicos.

Abundan los desmentidos, los golpes en el pecho, el arrastrar de pies.

Al principio parecería que todo retornará a la normalidad. Pero los bombazos a los que aludo son, en el largo plazo, mortíferos y venenosos.Pues bien, el fiscal 56º con competencia plena, Hernando José Contreras Pérez, acaba de soltar en Venezuela una de esas bombas de efecto retardado al acusar a Rodríguez de manipular la investigación penal del asesinato de Anderson.Ya han comenzado a surgir los desmentidos, los golpes en el pecho y otras señales de que algo anda podrido en Dinamarca.

La Fiscal General Luisa Ortega Díaz, si bien designó a la fiscal Yineira Rodríguez para investigar las denuncias de Hernando Contreras contra Isaías Rodríguez, al mismo tiempo les niega toda validez. Según Ortega Díaz, la afirmación de Contreras 'no tiene ninguna sustentación jurídica, no le veo fundamento'. ¿Para qué tomarse entonces el trabajo de ordenar una investigación? Y luego, siguiendo las pautas de la narrativa de la revolución la fiscal califica las denuncias de Contreras como un 'escrito incoherente', si bien no se explican las razones. (Ya lo desmenuzaremos). Pero ¿no es incoherente una magistrada que propone simultáneamente una investigación y niega la necesidad de esa investigación? Eso demostraría que la coherencia depende del cristal con que se mire.

La narrativa de la Revolución parece transcurrir por dos carriles: uno es el de la incoherencia; el otro, el de la coherencia excesiva.

Para Ortega Díaz, el fiscal Contreras no es creíble porque su texto es incoherente. Cuando Isaías Rodríguez quiso librarse de una devastadora investigación del comisario José Cuéllar, primer coordinador del equipo policial que investigó el homicidio de Anderson, lo acusó de ser desmesuradamente coherente.

Ocurre que Cuéllar le presentó a Rodríguez un informe de 116 páginas que 'estaba bien presentado, tenía carátula, tenía espiral. Es decir. había sido preparado con muchísimo cuidado'. Como el inolvidable inspector Clouseau, Isaías Rodríguez alzó sus cejas en acento circunflejo y entró en sospechas.

¿Qué era eso de preparar un informe con muchísimo cuidado? El ex fiscal general decidió que el comisario Cuéllar 'estaba siguiendo su propia investigación'.

¿Y qué es lo que molestó a Isaías Rodríguez? Según Panorama el 13 de febrero de 2005, 'Al fiscal general Rodríguez le causó sospechas que el comisario Cuéllar mencionara la implicación de funcionarios de la Disip' en el asesinato de Anderson.


VERDADES POÉTICAS
Algo de lo que señaló Contreras Pérez en su carta a la fiscal Ortega Díaz indicaría que al alto Gobierno, tan interesado en descubrir la madeja que conduce del fiscalicidio al magnicidio, le disgusta que el fiscal Contreras Pérez no siga el libreto oficial. Ya lo explicaremos.

Entre tanto, un sumario de la carta de Contreras Pérez a la fiscal Ortega Díaz divulgada por Globovisión, señala lo siguiente: –El ex fiscal Isaías Rodríguez, dice el denunciante, tuvo 'la responsabilidad sobre el cambio del contenido de las actas de entrevistas rendidas por el testigo Giovanni Vásquez de Armas en la investigación Penal relativa al Homicidio de ex Fiscal Danilo Baltasar Anderson'. Tras leer las actas, Rodríguez decía 'que éstas debían ser consultadas con el alto Gobierno ya que esa investigación era un problema de Estado´'.

–Isaías Rodríguez 'nos reunía a los fiscales comisionados y nos decía que debíamos quitar a tal persona o colocar el nombre de esta otra, así como decir sus rasgos o características que pudieran individualizarla, ello, entre otros.

En esa investigación penal, nada se hacía si no era por instrucciones precisas del mencionado Fiscal General'.

–Isaías Rodríguez tenía una evaluación porcentual para calificar a su testigo estrella. Tras haber declarado 'que había visto, oído, tocado, palpado a dicho testigo y por ello le merecía 100% de credibilidad, luego manifestó que 80% y por último 50%'. Eso sin olvidar que en declaraciones a la periodista de El Nacional, Laura Weffer, Rodríguez negó la versión según la que sostiene: '(Vásquez de Armas) nos contó un cuento, nos enamoró, creímos en él, lo seguimos a pie juntillas. (...) En realidad nosotros hemos averiguado todo y cada uno de los hechos que él nos dio' ( El Nacional, 13 de agosto de 2006).

–El fiscal Contreras Pérez entrevistó al testigo estrella 'hasta la saciedad y pude constatar que este testigo perseguía intereses distintos al de colaborar con la justicia para esclarecer el caso más importante en la historia contemporánea de este país'.

–El fiscal Contreras Pérez participó en las gestiones 'de la posible deportación o expulsión desde EEUU de los ciudadanos Johann Humberto Peña Rivero y Pedro Bladimir Lander', presuntos implicados en el caso Anderson. Pero al parecer, no había mucho interés en esas deportaciones. Un funcionario de la Oficina Nacional Antidrogas manifestó que 'en estos momentos no le interesaba al Gobierno nacional que estos ciudadanos regresaran a Venezuela'. Esa posición estaba 'aparentemente secundada por voceros de esta nuestra institución, ya que se había decidido `pasar la página en el caso Danilo Anderson´'.

En la parte final de la carta, fechada el 17 de marzo de 2008, Contreras Pérez ruega a Dios, 'que luego de estos señalamientos no se me califiqué como un fiscal incómodo dentro de su gestión, porque lo único que deseo es de continuar cumpliéndole a ese ser supremo: la patria, la institución que usted dirige y mi familia'.

Aquí es cuando retornamos a la parte semiológica en esta narrativa bolivariana. Hay signos de que el fiscal Contreras Pérez comenzará a ser calificado de fiscal incómodo. El retiro de la custodia policial al fiscal Contreras Pérez es el signo de que se ha convertido en un personaje incómodo.

La fiscal Ortega Díaz rechazó las denuncias de Contreras respecto al retiro de la custodia policial para él y su familia. 'Desconozco por qué tenía escoltas y si le fueron retirados. El ciudadano hizo una denuncia por forjamiento de actas. En este caso no se tramita protección.

La Ley exige que exista una circunstancia que ponga en peligro la integridad de él o su familia, pero este no es el caso', arguyó.

El fiscal incómodo ya no cuenta con custodia policial. Por cierto, otro fiscal incómodo, Danilo Anderson, figura emblemática de la revolución, se quedó sin custodia la única noche en que era importante custodiarlo: la noche de su asesinato. Los guardaespaldas de Danilo Anderson recuerdan a esos paraguas que funcionan a la perfección, excepto en días de lluvia. (De ser opositores contumaces, nos inclinaríamos a pensar que los guardaespaldas deAnderson faltaron a la cita con el propósito de salir ilesos).

En estos momentos, todo aquél que cuestiona la historia oficial comienza a convertirse en un personaje incómodo. Pero a no desfallecer. Después de todo, es lo que ocurre con los bombazos de efecto retardado. Al principio su trascendencia se pierde entre muchas noticias que compiten por las primeras planas de los periódicos.

Pero esos bombazos son en el largo plazo mortíferos y venenosos porque apuntan a una verdad profunda. Ningún relato alternativo puede socavar esa verdad. REGRESAR


Fecha publicada: 15/04/2008
Fuente: TalCual
Tema: politica

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