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Siete mil millones de dólares es lo que ha gastado el Ejecutivo Nacional en la estatización de la Electricidad de Caracas, Cantv, Hato el Frío, Lácteos Los Andes, las cementeras, Sidor y otras empresas, según estimaciones ofrecidas por Fedecámaras. Pero esta cifra podría inflarse mucho más, ya que el fin de semana se dio a conocer que la directiva de la siderúrgica argentina Sidor está reclamando 3.600 millones de dólares por la nacionalización de la empresa productora de acero, cuando se había calculado que el desembolso del gobierno podría estar alrededor de un poco más de 2.000 millones de dólares, cifra que estimaba el valor de los activos de la siderúrgica.
José Manuel González, presidente de Fedecámaras, precisó que se produjo esta inversión 'sin generar un solo empleo nuevo, una sola industria nueva, recursos que pudieron ser utilizados para resolver tantos problemas que están agobiando a los venezolanos en diferentes materias: salud, vivienda, seguridad'. Para González, el gobierno tiene que entender que este programa económico está llevando a la destrucción del aparato productivo interno ya que está colapsado totalmente.
Según el economista José Guerra, el Estado está invirtiendo el equivalente a no menos de 5% del PIB anual del país, en la adquisición de las diferentes empresas.Esto se traduce a que el gasto anual de las nacionalizaciones es similar a los recursos que el Gobierno destina a la educación y mayor a los tres puntos del PIB que se invierten en seguridad personal.
B USCANDO EL CONTROL
Ante estas cifras, varios especialistas apuntan a que la cadena de estatizaciones que el presidente Chávez viene aplicando hace cuatro años, no se perfila como una estrategia económica para fortalecer la producción, sino más bien como una movida política para ejercer el control de la mayoría de los sectores empresariales del país.
'No tiene sentido distraer recursos públicos en áreas de la que se encarga el sector privado. Al asumir la operación de esas empresas, los venezolanos vamos a estar pagando, dentro de 10 años, una deuda pesada como lo hicimos en los años 80’.
Es un absurdo completo', explicó el economista Maxim Ross, quien recordó que la misma situación ocurrió con las tesis de Gumersindo Rodríguez cuando argumentó que las nacionalizaciones eran estratégicas.'Para terminar en un fiasco contra Venezuela porque se endeudaron exponencialmente', subrayó Ross.
L ISTA INTERMINABLE
Entre las empresas que el Estado tiene en la mira para ser intervenidas destacan Coca–Cola, Pepsi, Alimentos Polar, Firestone, Good Year, Bigott, Owens Illinois y Nestlé, según una lista elaborada por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) quien enumeró 900 empresas que podrían estar sujetas a intervención estatal.
Aunque no existen criterios definidos para que ciertas empresas pasen a ser parte del control oficial, ya que muchas de ellas han demostrado ser altamente productivas, lo cierto es que la inversión extranjera y nacional se ve constantemente amenazada por las medidas gubernamentales que crean un clima de inestabilidad donde los empresarios no tienen garantías de que su inversión va a ser respetada, advirtió el presidente de Conindustria, Eduardo Gómez Sigala, quien manifestó que 'lo que no puede ser es que el gobierno lo único que sepa es intervenir empresas exitosas y ponerlas a perder capacidad productiva. Ahí tienen ustedes el caso de Venepal (Invepal)? intervenida en el primer semestre de 2005? tres veces han tenido que reponer capital y está totalmente paralizada'.
Sobre el tema de las estatizaciones, la empresa VenEconomía expuso que cuando el Estado confiscó en el 2005 empresas como Venepal, Constructora Nacional de Válvulas y la Hilandería Tinaquilllo, (convertidas en Invepal, Inveval e Invetex respectivamente), la consecuencia es que la industria textil venezolana ha pasado de exportar 63,6 millones de dólares en 2002 a exportar 16,1 millones de dólares en 2007.Y que de los 20.000 puestos de trabajo que generaba en 1999, pasó a generar sólo 1.000 el año pasado.
L OS MALOS EJEMPLOS
'La Cantv y la Electricidad de Caracas, son otro ejemplo de que las manos del Gobierno no generan producción ni desarrollo, sino todo lo contrario. A menos de un año de su estatización, la otrora rentable Cantv registró en 2007 una reducción de 52% de sus utilidades', destacó el último informe de VenEconomía. Algunas cifras difundidas señalan que el Gobierno tuvo que pagar 3.500 millones de dólares por el control total de Cantv y 739 millones de dólares por la Electricidad de Caracas.
En el caso de la siderúrgica Sidor, el Ejecutivo Nacional informó que llevó a cabo la intervención por 'la sobreexplotación de los trabajadores venezolanos por parte de la acería y varios otros incumplimientos de la gerencia' según reiteró Rodolfo Sanz, ministro de Industrias Básicas y Minería. Sanz anunció que el gran desafío es 'cómo combinar el desarrollo de una empresa que sea eficiente, desde el punto de vista productivo, con humanismo y con justicia social'.
D ESENCUENTROS EN M ARACAY
Una situación parecida que involucraba desacuerdos en el reconocimiento de pagos entre patrono y empleados, fue lo que también llevó a la intervención de Sanitarios Maracay en el 2007.
Aunque la equidad y las reivindicaciones laborales son las excusas del Estado para intervenir empresas, la semana pasada los trabajadores de Vengas, nacionalizada en el 2007, exigían a la Inspectoría del Trabajo pronunciarse en torno a la renovación del contrato colectivo, el cual se venció el 15 de noviembre de 2007.
Oscar Velásquez, secretario general de Sintravengas, notificó que tras la nacionalización de Vengas se introdujo ante la Inspectoría el anteproyecto de contrato colectivo y 'hasta ahora este organismo no les ha dado respuesta'.
Otros casos resaltantes donde el Gobierno ha metido la mano son La Marqueseña, las contratistas de servicios y las asociaciones estratégicas compartidas de Pdvsa, a las cuales obligaron a convertirse en empresas mixtas bajo el control del Estado. La aprobación de la Asamblea Nacional para nacionalizar el teleférico de Mérida y el Hotel Guaicamacuto, así como el Teleférico de Caracas y el Hotel Humboldt, pasarán a ser administradas por Venetur, acentuaron la política social–económica del Estado en el 2007.
Cabe recordar que el Teleférico de Caracas y el Hotel Humboldt, luego de un proceso de licitación en 1999, fueron dados por treinta años al consorcio Inversora Turística Caracas (ITC), integrado por el Grupo Mezerhane y el Fondo de Valores Inmobiliarios de Venezuela. Este consorcio invirtió alrededor de 90 millones de dólares en el Proyecto Ávila Mágica, que permitió recuperar las instalaciones y reabrirlo al público. La intervención del Estado no contempló pago alguno por las bienhechurías ni inversiones realizadas por el Consorcio ITC., más bien exigió un pago de 19 millardos de bolívares por la cuota de explotación.
I MPASES QUE ESTATIZAN
Desavenencias con el presidente colombiano Álvaro Uribe y la discusión en la Cumbre Iberoamérica con el Rey de España, provocaron que el presidente Chávez amenazara con intervenir empresas e instituciones colombianas y españolas que hacen vida operativa en Venezuela.
Después del altercado en Chile en el mes de noviembre de 2007, el mandatario nacional anunció que nacionalizaría los bancos españoles Santander y BBVA en caso de no recibir oportunamente una disculpa del Rey Juan Carlos. Chávez expresó que 'En este momento, estoy sometiendo a una profunda revisión las relaciones políticas, diplomáticas y económicas con España. Eso significa que las empresas españolas van a tener que empezar a rendir más cuentas y que yo voy a meterles el ojo a ver qué están haciendo aquí'.
La primera compañía española en pagar, literalmente, los desacuerdos diplomáticos entre los gobiernos, fue Telefónica, cuando el Ejecutivo reclamó a la empresa en el mes de diciembre el pago de 10.560 millones de bolívares por 'objeciones fiscales' en dos impuestos La misma incertidumbre vivieron las compañías colombianas en marzo de este año cuando se produjo una crisis política protagonizada entre los gobiernos de Colombia y Ecuador y del cual Venezuela se hizo parte congelando todas las relaciones y acuerdos económicos suscritos con el vecino país. Chávez declaró que iba a nacionalizar algunas empresas colombianas que operan en Venezuela.'Pudiéramos nacionalizar algunas, no estamos interesados en tener empresas colombianas en Venezuela'. Pero luego de solucionado el conflicto, esta idea parece haberse ido de los planes del jerarca criollo. REGRESAR |
| Fecha publicada: 22/04/2008 Fuente: TalCual Tema: gobierno
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