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'El mundo al revés', dicen muchos analistas económicos –no sin razón– frente a los tiempos que están viviendo las empresas españolas desde agosto de 2007, con el inicio de la crisis subprime y la agudización de los problemas en el primer trimestre de 2008.
Tan al revés están las cosas que Telefónica de España, uno de los valores más rentables y consolidados de la economía peninsular, centra sus esperanzas en Latinoamérica para enfrentar la caída del mercado europeo.
El presidente de Telefónica, César Alierta, lo admitió en marzo durante la presentación de resultados en 2007, y lo ratificó en Miami semanas después: 'Latinoamérica tendrá la tasa de crecimiento mundial más alta de tecnología de información internacional en los próximos años'.
Este índice se ubicará en 7,8% y, según Alierta, colocará a la región por encima de Asia, Europa Central, África y Estados Unidos.
Más allá del optimismo de Alierta, consultores bursátiles como el Citigroup estiman que en el corto y mediano plazos la gran fortaleza de Telefónica está en el Nuevo Continente. Según un informe de esta entidad, dado a conocer el 1º de abril, Telefónica ofrece la combinación de una fuerte generación de caja y crecimiento en América Latina. 'Eso permite a la española pronosticar para 2008 un alza de ventas de entre 6% y 8%. La diferencia con sus rivales es sustancial y se fundamenta en la diversificación geográfica de Telefónica, su presencia en mercados emergentes de Latinoamérica y la telefonía fija nacional', explica Citigroup. Una proyección que ahora se presenta como la tabla de salvación de empresas que huyen de la ralentización económica europea, gracias a sus previsiones en los buenos tiempos.
Vuelta de hoja Hace apenas unos meses nadie habría creído que el FMI daría perspectivas más positivas a América Latina para enfrentar la crisis subprime de EE UU, en contra de una desaceleración galopante de las economías europeas, y España como uno de los países con mayor riesgo.
Esta situación es evidente en el caso de Telefónica. Al cierre de 2007, la operadora tuvo ingresos por 11,77 millardos de euros, 3,85% más que en 2006, mientras que su filial de Telefonía Móvil, Movistar, ganó 9,69 millardos de euros, 5,19% más que el año precedente. El 40% de las entradas económicas de la empresa proviene del mercado español, pero el resto está muy diversificado entre Latinoamérica y Europa.
Estos resultados se reflejaron en unos beneficios de 8,90 millardos de euros, 42,9% más que doce meses atrás, un logro en sí mismo –por demás exacerbado– en una economía en la que todos los grandes valores mostraron al cierre de 2007 ganancias promedio de 20%.
En un año, las acciones de Telefónica en la Bolsa de Madrid se han revalorizado – hasta marzo pasado– 14% y hasta hace poco los analistas aún recomendaban invertir en títulos del gigante ibérico de las comunicaciones. Pero las cosas están cambiand, y para mal.
El Instituto de Estudios Superiores de Empresas (IESE) dio a conocer un estudio en el que se situaba a Telefónica como la empresa que mayores efectos negativos ha tenido durante el primer trimestre de 2008, como consecuencia de la debacle bursátil peninsular.
'La compañía de las telecomunicaciones fue una de las que mayor valor creó a sus accionistas en 2007 –26,82 millardos de euros–, pero también la que mayores pérdidas ha tenido en el primer trimestre de 2008. En el primer trimestre se esfumaron las ganancias del año pasado, dado que entre enero y marzo sus títulos perdieron 21,40 millardos de euros, con una caída en Bolsa superior a 15%', indica el IESE.
Y lo negativo de todo, según el estudio del instituto, es que lo peor aún está por venir. 'Los precios de la Bolsa española todavía no reflejan plenamente el impacto que los problemas específicos de España, que ya van aflorando, tendrán sobre las empresas. Unos problemas que son consecuencia de haber vivido por encima de las posibilidades razonables durante unos años y no haber previsto ni tomado acciones para reducir la euforia y amortiguar la vuelta a la realidad'.
Pero esta falta de previsión generalizada a que hace referencia el IESE no debería aplicarse a Telefónica, precisamente por su interés en América Latina.
Inversiones en pie Así que lo que muchos ven como un momento de crisis, otros lo observan como una posibilidad de ganancia. Analistas de la firma Inverseguros, por ejemplo, mantienen su preferencia por Telefónica como un valor solvente que ofrece una buena oportunidad de compra, al cotizar en 19 euros en promedio frente a un valor real que se ubica en 25 euros por acción.
'El componente de negocio de Telefónica que le está aportando su situación en Latinoamérica es bastante positivo', indican desde Inverseguros. El crecimiento de las telecomunicaciones en Latinoamérica ha sido constante en los últimos años y se prevé que seguirá así en el mediano plazo, especialmente en telefonía celular.
Según el presidente de Telefónica, Argentina y Chile tienen ya más números de celulares por habitante que EE UU; y países como Venezuela, Colombia y Brasil están en línea con las cifras de penetración que tiene Canadá.
Así, Alierta ratificó en marzo pasado que su empresa invertirá 25 millardos de dólares en América Latina durante los próximos dos años, una cifra que engloba una de las grandes esperanzas económicas de Telefónica, como es la comercialización exclusiva –si la logra– en España y Latinoamérica del iPhone, el famoso y rentable celular de Apple, cuya distribución internacional ha recaído en los operadores con mayor cuota de mercado.
Sin embargo, y a pesar de todas las benévolas proyecciones sobre la región, queda por resolverse el problema de las divisas y, en particular, de las repatriaciones de capital.
El efecto financiero de la devaluación del dólar se ha sentido para Telefónica en una ligera reducción de los fondos repatriados desde Latinoamérica, que en 2007 cayó a 2,25 millardos de euros, cerca de 10% menos que el período anterior. Una circunstancia monetaria que no amilana a los defensores de las acciones de Telefónica, como el Citigrop.
Esta entidad sostiene que pese a la fortaleza del euro, la combinación de una sólida generación de caja y el crecimiento en América Latina favorecen a Telefónica frente a sus rivales europeos.
Sus cifras de beneficios fueron mejores que las de Deutsche Telecom (de Alemania) –cuyo superávit se derrumbó 82% el año pasado–, la única empresa de Europa que supera a la española en facturación, que no en aumento de ingresos.
El crecimiento en facturación de la multinacional ibérica se ubicó en 6,7% el año pasado, el más alto de sus competidores del continente.
Empresas como France Télecom o la holandesa KPN crecieron a tasas de 2,8% y de 4,3%, respectivamente, y que para Telecom Italia cerró en un incremento cero de sus ventas. Una fortaleza que se pondrá a prueba el próximo 22 de abril, cuando César Alierta exponga ante la junta de accionistas de la empresa – quienes devengarán ganancias de 0,40 euros por acción ante los resultados de 2007– sus planes para este año y cómo prevé afrontar los vientos adversos.
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| Fecha publicada: 23/04/2008 Fuente: El Nacional Tema: telecom
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