La estatización de tres cementeras y una siderúrgica le costaría a Venezuela unos 2.900 millones de dólares, de acuerdo con un informe de la banca de inversión Barclays. El presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó hace unas semanas nacionalizar las cementeras Cemex (México), Lafarge (Francia) y Holcim (Suiza), así como la siderúrgica Ternium-Sidor (Argentina), adquiriendo al menos 60% de la participación accionaria en esas empresas.
De acuerdo con Barclays, las tres cementeras, con una capacidad de producción de 10 millones de toneladas métricas al año, costarían 1.900 millones de dólares, mientras que Ternium-Sidor tendría un precio de 1.000 millones de dólares.
Chávez dijo que piensa utilizar parte de los recursos de una nueva contribución por ganancias extraordinarias que exigirá a las empresas petroleras para adquirir las cementeras y la siderúrgica.
El grupo argentino Techint tiene 60% de las acciones de Sidor, una empresa que fue estatal hasta 1998. Un 20% corresponde al Estado venezolano y otro 20% a los trabajadores.
Con una producción de 4,3 millones de toneladas en 2007, Ternium-Sidor disputa el segundo lugar en producción de acero en América Latina con Mittal-Arcelor, detrás de la número uno, la brasileña Gerdau.
CEMEX VELARÁ
POR SUS INVERSIONES
El presidente de la cementera mexicana Cemex, Lorenzo Zambrano, declaró ayer que velará por los derechos de sus trabajadores e inversionistas en el proceso de nacionalización de la industria decretado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
'Nosotros estaremos atentos en velar por los intereses de los trabajadores y los inversionistas', indicó en rueda de prensa el presidente de Consejo de Administración de Cemex, tercera empresa del mundo por capacidad de producción de cemento.
Estos comentarios los leyó el empresario sin abundar en ellos antes de celebrar la asamblea anual de accionistas de la multinacional mexicana.
Zambrano explicó que el pasado 7 de abril, tres días después de que Chávez anunciara la medida, se reunieron directivos de Cemex y de otras empresas cementeras con representantes del Gobierno de Venezuela, quienes explicaron a los directivos la decisión de nacionalizar un sector que Caracas considera estratégico.
Según el presidente de Cemex, el Gobierno venezolano pretende controlar el 60 por ciento del capital de esta empresa.
Zambrano evitó profundizar en cómo afrontará la compañía las negociaciones en curso con las autoridades de Venezuela, país en el que Cemex concentra el tres por ciento de sus operaciones.
'Venezuela es solo una pequeña parte de todo Cemex global, y esa es una de las ventajas de ser una compañía diversificada', indicó Zambrano. Fundada en México en 1906, Cemex opera actualmente en más de 50 países.
Sus ventas en el 2007 alcanzaron los 21.673 millones de pesos (unos 2.064 millones de dólares) y mantiene una capacidad de producción de 96,7 millones de toneladas métricas de cemento por año. REGRESAR |