Las obras de la Ciudad Penitenciaria de Coro se encuentran concluidas en 90%, por lo que un grupo de 150 funcionarios del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia, entre custodios y obreros de mantenimiento, tomó el control de las áreas y comenzó a pernoctar en la estructura de 45.000 metros cuadrados de construcción.
Juan Zaragoza, representante legal del consorcio Isolux Segema, que tiene a cargo el proyecto, suministró la información. Mientras tanto, otras fuentes consultadas señalaron que dichas obras serán entregadas la próxima semana al Gobierno.
Zaragoza informó que en diciembre dirigió el adiestramiento de las 59 personas que coordinarán cada área del penal. El proceso con el resto del personal proseguirá en el sitio, y será constante y continuo. Se calcula que en la nueva cárcel trabajarán más de 250 personas. Jesse Chacón, ex ministro de Relaciones Interiores y Justicia, llegó a anunciar la inauguración de la obra para mediados de 2007, pero la meta no se cumplió.
La nueva cárcel constituye el modelo para un grupo de 15 estructuras que se construyen en el país y forma parte del programa de humanización del sistema penitenciario. La obra consta de 14 edificaciones modulares con capacidad para 915 internos aproximadamente. La inversión está estimada en 62 millones de dólares.
Zaragoza señaló que la obra está diseñada para evitar el ocio y estimular la reinserción social del recluso.
concebida como una ciudad con siete centros independientes, que se interconectan entre sí con calles y plazoletas.
Estos se autoabastecen porque cada uno cuenta con áreas de servicios, esparcimiento, educación, deportes, producción y enfermería.
La población estará recluida por semejanza penitenciaria, es decir, de acuerdo a su grado de peligrosidad. Existe una zona de reclusión masculina y otra femenina, módulos para jóvenes, para madres, y una escuela para los hijos de los reclusos. Posee una sala de aislamiento para los penados de máxima seguridad, la cual cuenta con enfermería y sala de visitas. Los familiares tendrán tres pisos dotados con salas de reuniones públicas y privadas para las visitas.
Gracias a la tecnología instalada, las garitas fueron eliminadas y las funciones de resguardo serán efectuadas por un mínimo número de custodios. Mientras se terminan de afinar detalles, en el Internado Judicial de Falcón, construido en 1927, más de 800 procesados y penados esperan por su traslado a la nueva cárcel, previsto entre los meses de junio y julio. REGRESAR |