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Un día después del apagón todavía se sentían las secuelas. En la avenida Urdaneta, algunos semáforos permanecían apagados y otros, intermitentes, confundían a transeúntes y conductores. En Bello Monte, la señal de televisión por cable no se había reestablecido y era inútil comunicarse desde un teléfono fijo con los usuarios de Movistar.
En la parte alta de Antímano y El Junquito, el miércoles todavía existían problemas en el suministro de agua potable, según el reporte de Hidrocapital, que admitió la falla y dijo que estaba vinculada a las fuertes pendientes de esos sectores. Por su parte, en Candelaria faltó la luz, por pocas horas, el día siguiente al apagón.
Además de caos vehicular, desesperación y ascensores varados, la falla eléctrica del martes puso en evidencia la vulnerabilidad de Caracas y la falta de planes de previsión por parte de las empresas de servicios públicos.
La idea la respalda César Quintín, ingeniero electricista con más de 50 años de experiencia y quien pertenece a la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat. 'Después que se restableció la luz pasó algún tiempo para que el Metro iniciara sus actividades. Un indicio de que no se han tomado las previsiones para asegurar que hayan medios de alimentación alternos para este medio de transporte'. A juicio de Quintín, así como las clínicas y hospitales tienen plantas eléctricas de emergencia, el Metro y las empresas de telefonía celular también deben contar con conexiones alternas de energía.
Otro factor que convierte a la ciudad en flanco débil ante emergencias tiene que ver con la alta rotación de personal y su nivel de capacitación. 'Si los organismos rotan permanentemente al personal, y los funcionarios son seleccionados bajo otros criterios que no son su competencia e idoneidad para el cargo, se corre el riesgo de que aumenten las fallas y de que las personas no estén instruidas debidamente', explica Quintín.
En el proceso de reaccionar ante una contingencia, Ludmila Gómez, presidenta del Instituto de Proteccion Civil y Ambiente de Chacao, pone el acento en la responsabilidad de los ciudadanos. 'Los venezolanos somos reactivos, resolvemos en el momento, cuando lo necesario es que personas tengan su plan de actuación familiar para estos casos'. Aunado a esto, las empresas -apunta Gómez- están obligadas por ley a tener planes integrales de emergencia y brigadas internas de seguridad.
'Este suceso nos agarró desprevenidos, no tenemos un plan como tal, nuestra prioridad en estos casos es auxiliar a los hopistales', revela un mayor de los Bomberos Metropolitanos. REGRESAR |
| Fecha publicada: 02/05/2008 Fuente: El Universal Tema: emergencia
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